Los niños y la cerveza, una bebida para toda la familia

Los niños y la cerveza, una bebida para toda la familia

Aunque ahora suene escandaloso, los niños han tenido su propia relación histórica con la cerveza, que se vendía como una bebida «para toda la familia»

 

Los ‘otros tiempos’ de los niños y la cerveza

A menudo solemos decir «eran otros tiempos» para referirnos a comportamientos y sucesos de ayer que hoy nos parecen impensables.

Fumar en los hospitales, colegios y aviones; llevar a los niños en el asiento del copiloto y viajar sin cinturón de seguridad; o untarse de aceite para tomar el sol en largas jornadas de playa.

Una de esas costumbres que ahora vemos como auténticas barbaridades era considerar la cerveza como una bebida «para toda la familia», y no dudar en endiñarle su buen vaso de birra fresca a los más pequeños en la comida o tras los juegos estivales.

Lo cierto es que sabemos que, en la Edad Media, la cerveza era la bebida por excelencia en buena parte de Europa, ya que el agua estaba muy contaminada y beberla era una vía rápida para llegar al sanatorio o directamente al cementerio.

Aunque aún no conocían los motivos, la fermentación de la cerveza eliminaba buena parte de las bacterias, por lo que se consideró una bebida casi mágica, auténtico ‘oro líquido’ que tomaban desde niños hasta ancianos.

 

Los niños y la cerveza, una bebida para toda la familia – Loopulo

 

 

Una bebida para toda la familia

Pero lo más curioso de esto es que no hace falta remontarse tantos siglos atrás. En los años 60 y 70 las familias españolas acostumbran a servir alcohol a los niños, bien fuera a través de tintos de verano, vino con azúcar o cerveza.

Los niños y la cerveza, una bebida para toda la familia – LoopuloNo en vano, en estos años se suceden los anuncios de las grandes cerveceras, coincidiendo con aumento en el número de neveras, en los que se ven a las madres sirviendo cañitas al papá y a los niños a la hora del almuerzo.

De este modo, algunas empresas como Damm, Cruzcampo o El Águila, buscaban el asentamiento de la bebida en la sociedad española, enfocando sus estrategias publicitarias a presentar la birra como una bebida familiar.

Pero eso no era algo que se limitara al ‘pintoresco’ espíritu español, ni mucho menos. Fuera de nuestras fronteras, la marca estadounidense Raineer se anunciaba en 1906 como una bebida beneficiosa tanto para jóvenes como para mayores. Y diez años más tarde, Blatz Beer instruía a la población sobre los valores nutritivos que la malta de la cerveza aporta a madres y bebés.

 

Más cerca de la actualidad

La vinculación de la infancia y la cerveza ha ido más allá. En Japón, donde la cerveza es la bebida alcohólica más producida y también la más vendida, sacaron un refresco a base de guaraná bajo el nombre de Kidsbeer (cerveza para niños). El color de la bebida era dorado y las botellas marrones oscuras, para simular a la verdadera cerveza. Fue un éxito.

No en vano, también en el país nipón, el dueño de un restaurante ideó la Kodomo Biiru, una bebida muy similar a la cerveza para que fuera consumida por los más pequeños. Al igual que el anterior, estaba hecha a base de guaraná y le añadió ingredientes para que tuviera el aspecto propio de la cerveza, con su espuma y su burbuja, pero sin alcohol. Su embotellado también simulaba a los botellines de adultos.

Y lo más curioso de todo esto: que fue en pleno siglo XXI, durante buena parte de la década de 2000, aunque parece que en la actualidad no se comercializa.

 

Los niños y la cerveza, una bebida para toda la familia – Loopulo

 

Cervezas de regaliz para los niños

Otra bebida que, si bien no tiene graduación, simula de alguna manera a la birra es la cerveza de regaliz (root beer), popularmente conocida como ‘la cerveza de los niños’. Este refresco se bebe en ambientes casuales y restaurante familiares, y es la opción que se le da a los más pequeños mientras que los padres se decantan por la cerveza de verdad. No en vano, la bebida se puso de moda durante la época de la Ley Seca porque representaba una alternativa a la pinta de cerveza, y este fue su gancho de comercialización hasta finales del siglo XX.

Pero no hace falta tampoco recorrer 10.000 kilómetros y aún es posible darle una nueva vuelta de tuerca al asunto. Nuestros vecinos belgas servían a los niños cerveza de baja graduación en los comedores escolares hasta principios de los años ochenta.

 

Los niños y la cerveza, una bebida para toda la familia – Loopulo

 

Alcohol e infancia, una combinación mortal

Más allá de lo anecdótico, según un informe del Observatorio de la Infancia, el alcohol es el factor más decisivo en las causas de muerte en adolescentes (accidentes de tráfico, homicidios y suicidios) actualmente en los países occidentales.

Sin embargo, y pese al riesgo que entraña especialmente en estas edades, los menores no lo perciben como un peligro y su consumo suele comenzar a los 14 años.

Para tratar de combatir estar situación y los perjuicios que suponen en la población infantil y adolescente, el pasado año se comenzó a proyectar la Ley de Alcohol y Menores de Edad, conocida popularmente como ‘ley antibotellón’.

Uno de los puntos más polémicos de esta Ley fue la posible sanción a los padres de los menores que bebieran. También se establecía la prohibición de tener botellas de alcohol al alcance de los clientes en los comercios, la revisión de los impuestos especiales de las bebidas y el control de acciones promocionales como la publicidad o las ‘happy hours’.

En la actualidad esta ley estatal se encuentra parada, sin embargo las administraciones autonómicas y locales cuentan con normativas que regulan estos aspectos, algo que hace sospechar que, una vez más, la verdadera clave está en la educación.

Glifosato en la cerveza, nueva alerta alimentaria

Glifosato en la cerveza, nueva alerta alimentaria

El glifosato es el pesticida de amplio espectro más utilizado actualmente en la agricultura y la jardinería

Existen estudios que vinculan el glifosato a ciertos tipos de cánceres y otros que argumentan que, en las dosis que están reguladas, no suponen una amenaza para la salud

 

 

Glifosato, un herbicida desarrollado y patentado por Monsanto

Una noticia publicada recientemente sobre el hallazgo de glifosato en diferentes cervezas y vinos ha vuelto a poner de actualidad el debate en torno a este producto.

El glifosato es el herbicida de amplio espectro no selectivo más utilizado en la actualidad, tanto en agricultura como en jardinería. Fue desarrollado y patentado por la gigante Monsanto -actualmente propiedad de la alemana Bayer AG- bajo el nombre comercial de Round Up, aunque desde el año 2.000 existen varias versiones y la transnacional no tiene exclusividad respecto a su patente.

Su función básicamente es eliminar las malas hierbas en grandes cantidades sin discriminar las plantas por tipo, con todo lo que eso supone.

 

Sustancias probablemente cancerígenas

En 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó este herbicida en el grupo 2A, correspondiente a las sustancias «probablemente cancerígenas». Pese a esto, otros organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), o la Agencia Europea de Productos Químicos, han considerado improbable que, debido a las cantidades que llega, el herbicida cause cáncer a través de la comida.

Por ello no es de extrañar que el uso del glifosato en agricultura y jardinería siga siendo completamente legal en la gran mayoría de países. En concreto, la Unión Europea aprobó en diciembre de 2017 la renovación de la autorización para utilizar productos con glifosato como principio activo hasta diciembre de 2022, a pesar de sus propias indicaciones.

 

Glifosato en la cerveza, nueva alerta alimentaria – Loopulo

 

Un arma de destrucción masiva

Pese a esto, muchas organizaciones como Greenpeace España califican el producto como «un arma de destrucción masiva, que no solo afecta a la biodiversidad del agua y del suelo, sino también a la salud de las personas». También se están sucediendo movimientos ciudadanos que reclaman su prohibición, amparados en numerosos estudios e incluso en campañas en las que, a través de muestras de orina de voluntarios, han demostrado tener restos de esta sustancia en el organismo. El último estudio de este tipo tuvo lugar este mismo año con 45 personas de la zona de Toulouse en el sur de Francia. Todos tenían residuos de glifosato.

 

Directamente relacionado con el cáncer

Según los enemigos del glifosato, buena parte de las investigaciones que argumentan la falta de solidez de las acusaciones sobre su incidencia en la aparición de cáncer se han llevado a cabo con datos facilitados por la propia empresa Monsanto. Esto hace una alusión directa al lobby de los químicos y a su capacidad de manipulación, incluso a través de organismos oficiales.

En esta misma línea, un estudio reciente ha determinado que la probabilidad de enfermar con el linfoma no Hodgkin es un 41% mayor para las personas con mucha exposición a estos extendidos pesticidas.

Según el análisis, las pruebas sugieren una «relación concluyente» entre la exposición a herbicidas con glifosato y el mayor riesgo de contraer linfoma no Hodgkin (LNH). No obstante, los científicos estadounidenses autores del estudio piden prudencia en la interpretación de las cifras de riesgo estimado.

Cabe destacar que, en Estados Unidos, Monsanto-Bayer AG se enfrentan a más de 9.000 demandas presentadas por personas con LNH que culpan de su enfermedad a los herbicidas con glifosato de la empresa. Pese a esta ingente cantidad de denuncias, aún no se conoce ninguna sentencia en firme a favor o en contra de la compañía.

 

Glifosato en la cerveza, nueva alerta alimentaria – Loopulo

 

Glifosato en vinos y cervezas comerciales

Un estudio publicado recientemente por el Grupo de Investigación para el Interés Público de los Estados Unidos (US PIRG, por sus siglas en inglés), encontró restos de glifosato en 19 de 20 cervezas y vinos de marcas mundiales, algunas de ellas incluso etiquetadas como ‘orgánicas’. La única marca que dio negativo en el análisis fue la cerveza Peak Beer, que no presentó niveles del químico.

Sutter Home Merlot, un afamado vino procedente del Valle de Napa, en California, obtuvo la concentración más alta del producto, con 51.4 partes por billón (ppb) de glifosato. En lo referente a las cervezas, la marca china Tsingtao registró la cantidad más alta de glifosato con 49.7ppb, mientras que la estadounidense Coors Light registró 31.1ppb. Por su parte, la cerveza orgánica Samuel Smith Organic Lager fue la que obtuvo un índice más bajo con 5.7 ppb.

 

El estudio alemán

Este estudio se suma a otros llevados a cabo en los últimos años en diferentes lugares del mundo, como es el caso del desarrollado por el Instituto Medioambiental de Munich (Umweltinstitut München), que analizó las 14 marcas de mayor consumo de Alemania.

Según los resultados de los investigadores, todas las cervezas examinadas contenían residuos de glifosato. No en vano, el instituto anunció en un comunicado que «los valores obtenidos variaron entre 0,46 y 29,74 microgramos por litro, casi 300 veces por encima del límite legal para el agua potable de 0,1 microgramo por litro».

De este listado la firma Hasseroeder fue la que obtuvo mayores trazas de glifosato, con 29,74 microgramos por litro. Por su parte la Augustiner fue la que recabó menos residuos, con 0,46 microgramos litro. Como paradoja mencionar que este estudio se llevó a cabo en 2016, año en el que se celebraba el 500 aniversario de la Ley de Pureza alemana.

 

Glifosato en la cerveza, nueva alerta alimentaria – Loopulo

 

Sin evidencias en España

En España no existen estudios que mencionen la existencia de glifosato en los alimentos o bebidas. Esto se debe, según los detractores del herbicida, a que sencillamente no se busca. De hecho, este producto no se encuentra entre los cientos de sustancias que analiza la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), dentro del Programa de Control de Residuos de Plaguicidas.

Asimismo, como denuncia el blog Libres de Contaminantes Hormonales, la Administración española tampoco realiza un seguimiento de la contaminación por glifosato en la población española ni en los ecosistemas, a pesar de que es el herbicida más utilizado en España y principio activo del 90% de las 125 marcas de herbicidas comercializadas, con el Roundup de Monsanto como líder de mercado.

Cómo catar una cerveza en 7 sencillos pasos

Cómo catar una cerveza en 7 sencillos pasos

En este artículo, a quienes aún no sepan cómo catar una cerveza, os vamos a dar una serie de pasos, consejos y trucos para hacerlo correctamente.

Probar la cerveza es mucho más que un simple abrir y beber. Para entender completamente y disfrutar de la cerveza que estás catando, existen varias estrategias simples que puedes utilizar. Además se puede recurrir a algunos consejos generales y trucos para sacar el máximo provecho a la espuma de la cerveza que vas a catar.

Catar una cerveza en 7 sencillos pasos – Loopulo

Cómo catar una cerveza

Hemos dividido el proceso de catar la cerveza en siete pasos principales: verter, observar, agitar, oler, beber, saborear y reflexionar. A continuación verás cómo catar una cerveza con estos siete pasos.

 

1. Vierte la cerveza

Aunque la suelas beber en lata, en botella o de barril, es imperativo que viertas la cerveza en un vaso. Un vaso estándar o de pinta pueden servir pero, lo que realmente recomendamos es elegir el vaso según el estilo de cerveza que estés tomando.

 

 

 

2. Observa

Una vez que hayas vertido tu cerveza, échale un buen vistazo. Ten en cuenta el color, así como el tamaño y la consistencia de la espuma.

 

 

3. Agita

Agita suavemente el vaso de cerveza a catar. Deja que la cerveza se mueva un poco en el vaso. Esto sacará todos los aromas y matices sutiles. También prueba la retención de la espuma.

 

 

4. Huele

Justo después de agitar el vaso de cerveza, huele un par de veces rápidas y claras del vaso, luego haz una aspiración normal. Toma una última inhalación con la boca abierta. Asegúrate de estar en un área sin olores extraños y abrumadores, ya que eso afectará la experiencia de la cata. Fíjate en todos los aromas. Ten en cuenta aquellos que son fuertes, débiles, no lo suficientemente fuertes, etc. Trata de expresar lo que estás experimentando.

 

 

5. Bebe

Ahora, la mejor parte a la hora de catar una cerveza. ¿No sabe mejor cuando has esperado un poco? ¡Bebe con moderación, no te vayas a emborrachar!

 

 

6. Saborea

Toma pequeños sorbos y resiste la rápida deglución. Deja que la cerveza permanezca, cubriendo tu lengua y la parte superior de la garganta. Deja que se asiente y mientras registra los sabores. Exhala, liberando el aire en tu boca a través de tu nariz y trague.

 

 

7. Reflexiona

Toma notas, comenta con un amigo o simplemente siéntate y piensa acerca de la experiencia. Esto te ayudará a convertirte en un mejor catador de cervezas, ya que te volverás más eficaz al comunicar tu experiencia con la bebida. También mejorará cualquier degustación a la que asistas en el futuro, ya que pronto conocerás una amplia gama de cervezas para comparar y contrastar.

 

Consejos y trucos de cata

  • Presta atención a las fechas: cuando compres cerveza en tu tienda habitual, echa un vistazo a las fechas de “Consumir preferentemente” y “Lote”. Si estás en un bar, pregúntale al camarero. Una cerveza de más de 90 días de edad podría volverse “peligrosa”. Un mes es, normalmente, el punto óptimo.
  • Si estás guardando o envejeciendo cervezas antes de probarlas, asegúrate de guardarlas correctamente.
  • Prueba muchos estilos de cerveza: la práctica da la experiencia. Cuanta más cerveza pruebes y reflexiones, mejor te volverás.

Suena bastante fácil, ¿verdad? ¡Ahora, ve a tomarte una birra y piensa en cómo catar esa cerveza!

Caña, ¿de dónde proviene ese nombre?

Caña, ¿de dónde proviene ese nombre?

Cuando hablamos de caña, muchos sabrán qué queremos decir, por supuesto. No obstante, es un nombre que no todos los cerveceros conocen. La RAE dice de la caña que es un vaso, generalmente de forma cilíndrica o ligeramente cónica, alto y estrecho, que se usa para beber vino o cerveza.

 

¿De dónde proviene el nombre caña?

Su procedencia no está del todo clara, a día de hoy. Una de las versiones que más circulan es que su nombre se debe a la cerveza a presión. Por el conducto por el que circula la cerveza cuando nos la sirven en un bar, por ejemplo.

Otra de las versiones es la del típico vendedor ambulante andaluz del siglo XIX. Éste, llevaba la cerveza o vino en un depósito que cargaba a su espalda, con una caña con la que medía las unidades que servía. La expresión que se utilizaba era dar caña.

 

Un zurito de cerveza

En su momento, ya hablamos sobre el tipo de vaso, popular en el País Vasco, llamado zurito. El zurito es otra medida que se utiliza en esta zona del norte de España cuando pides una cerveza. Un zurito es un vaso que equivale a medio vaso de cerveza. En algunos lugares, a este tipo de vasos de cervezas, se les llama corto de cerveza.

 

Dependiendo de dónde estés

Debemos tener cuidado cuando pedimos una caña en según qué sitios. Lo habitual es que se la relacione con un vaso que contiene unos 200 mililitros de cerveza. Sin embargo, en algunos lugares la sirven con un mayor volumen. Volviendo a Euskadi, una caña allí es lo que en Madrid se le llama un doble.

Otras expresiones a la hora de pedir una cerveza en España pueden ser: corto, quinto, cañón, media, mediana, tercio o penalti.


Fuente: Muy Interesante

¿Qué ENGORDA MÁS, la cerveza o el vino?

¿Qué ENGORDA MÁS, la cerveza o el vino?

Cada vez que los michelines asoman en nuestro cuerpo, es la hora de contar calorías. Da igual si te pones a dieta para perder esos kilos de más, o te planteas una actividad física extra, ya sea en el gimnasio o cualquier otra alternativa. En cualquier caso, la clave del éxito es controlar las calorías que ingieres. Por ello, te vendrá bien saber qué engorda más, si el vino o la cerveza.

¿Qué engorda más?

Como ya sabemos bien los cerveceros, no hay grasa en la cerveza, pero sí contiene una gran una cantidad de calorías. Actualmente hay una gran variedad de cervezas light. Una de las más conocidas en Estados Unidos, es Michelob Ultra. También está el dicho popular de que el vino engorda menos. Esto es complicado porque las compañías de bebidas manipulan sus mensajes de marketing para confundir a las personas y hacerles pensar que sus bebidas alcohólicas son mejores que otras. No los creemos y tú tampoco deberías. Y aún así, el problema es: ¿cuántas calorías hay en mi cerveza? ¿Engorda más que el vino? Cada bebida, ya sea cerveza, vino o licor, es una combinación de calorías de alcohol, calorías de azúcar y, a veces, calorías de grasa.

Hay muy pocas empresas productoras o distribuidoras de bebidas alcohólicas que informan en sus etiquetados o en sus sitios web de las calorías. Pero, dado que son unas bebida muy simples, todas las calorías provienen de un solo lugar, el alcohol. Si conoces el ABV (alcohol por volumen), puedes calcular aproximadamente las calorías que contienen.

 

Calorías del vino y la cerveza

En cuanto a la cerveza, el color y la claridad de una cerveza no tienen nada que ver con la cantidad de calorías o si engorda. Está exactamente relacionado con la cantidad de azúcar en la “cerveza” cuando comienza la fermentación y cuánto queda cuando termina. Cuanto más azúcar al inicio le dará un ABV más alto, pero si queda azúcar sin fermentar al final (atenuación), el rango de calorías fluctuará un poco. En la misma nota, un vino ABV al 15%, como Napa Cabernet Sauvignon, tiene más calorías que el alemán Kabinett Riesling con un 8,5% ABV.

 

Tabla de conversión de alcohol por volumen (ABV) a calorías en cervezas

Aquí te dejamos unas tablas con las que podrás comprobar qué tipo de cerveza engorda más.

ABV (%)
Calorías – Alta atenuación
Calorías – Baja atenuación
1.06490
1.575101
2.085113
2.5100126
3.0113139
3.5126151
4.0139164
4.5151176
5.0163191
5.5176203
6.0189216
6.5201228
7.0213239
7.5226253
8.0239264
8.5251276
9.0263290
9.5276303
10.0290315
10.5302327
11.0314341
11.5327352
12.0339364
12.5351378
13.0365390
13.5375402
14.0389414
14.5401427
15.0413440
15.5426452
16.0438464
16.5450476
17.0463488
17.5475500
18.0489513
18.5499525
19.0513537
19.5524551
20.0538562
20.5548574
21.0562586
21.5573599
22.0585611

* Esta tabla es una estimación rápida para botellines de 330cl.

¿Qué ENGORDA MÁS, la cerveza o el vino? ¿Cuántas CALORÍAS tiene una cerveza? – Loopulo

Tabla de calorías del vino

Con esta tabla verás, según tipos, qué vino engorda más según su aporte calórico.

Tipo de vinoCaloríasKilojulio / kJ
Cabernet Sauvignon77 kcal323 kJ
Cava76 kcal319 kJ
Champán76 kcal319 kJ
Chardonnay85 kcal357 kJ
Chenin Blanc80 kcal336 kJ
Fondillón120 kcal504 kJ
Gamay78 kcal328 kJ
Malbec82 kcal344 kJ
Manzanilla124 kcal521 kJ
Merlot83 kcal349 kJ
Moscatel84 kcal353 kJ
Mosto61 kcal256 kJ
Pedro Ximénez127 kcal533 kJ
Pinot gris83 kcal349 kJ
Pinot noir75 kcal315 kJ
Prosecco71 kcal298 kJ
Riesling80 kcal336 kJ
Sangría132 kcal554 kJ
Sauvignon Blanc81 kcal340 kJ
Sherry116 kcal487 kJ
Syrah71 kcal298 kJ
Vermú108 kcal454 kJ
Vino83 kcal349 kJ
Vino blanco82 kcal344 kJ
Vino blanco dulce82 kcal344 kJ
Vino caliente196 kcal823 kJ
Vino de ciruela163 kcal685 kJ
Vino de marsala100 kcal420 kJ
Vino de mesa75 kcal315 kJ
Vino de Oporto160 kcal672 kJ
Vino espumoso190 kcal798 kJ
Vino rosado71 kcal298 kJ
Vino tinto85 kcal357 kJ
Vino tinto dulce81 kcal340 kJ
Vino tinto seco85 kcal357 kJ
Vinos dulces83 kcal349 kJ
Zinfandel88 kcal370 kJ

* Esta tabla es una estimación rápida para copas de 100cl.

 

Como ves, la eterna cuestión sobre qué engorda más no tiene una respuesta absoluta, sino que depende de varios factores. En cualquier caso, con estas tablas podrás decidir por ti mismo qué prefieres tomar y si esa cerveza que tanto te gusta engorda más que aquel otro vino que también te mola.