La tradición de la cerveza navideña

La cerveza navideña es algo más que un estilo, es una tradición. Y es que, la Navidad, es una de las tradiciones más extendida y duradera de la humanidad. Sí, está sobre-comercializada, y la mayoría del mundo ni siquiera la celebra. Pero hay que fijarse bien en algo que ha existido más de 2.000 años. Especialmente si viene acompañada de tanta y tanta buena cerveza artesanal.

Ahora, algunos protestarán: «Ah, cerveza navideña, una descarada comercialización de una sagrada tradición familiar para vender más espuma». De hecho, durante años, a las cervecerías generalmente se les prohibía usar motivos navideños para publicitar sus marcas. Sin ir más lejos, hace apenas seis años, en Estados Unidos, se declaraba «indigna e impropia» a una marca que representaba a Santa Claus en su etiquetado. Pero la realidad es que la cerveza siempre ha sido parte de la Navidad.

 


 

El estilo de la cerveza navideña

Las llamadas cervezas de Navidad o cervezas de invierno, son cervezas potentes, con mucho cuerpo, sabores dulces y especiados. Además de una graduación alcohólica elevada, que suele estar por encima de los 6º. Frecuentes son los aromas a canela, nuez moscada, anís estrellado, pimienta o vainilla. Se elaboran con maltas tostadas para otorgarles un color marrón oscuro. No se percibe el lúpulo, empañado por los sabores especiados.

 

La cerveza navideña en la antigüedad

Antes de la prohibición, los inmigrantes alemanes elaboraban lagers oscuras especiales para estas fechas. Antes de eso, los ingleses servían wassail casera (cerveza con especias) mientras cantaban villancicos dickensianos. En la Edad Media, los monjes observadores preparaban su cerveza más fina y fuerte para marcar el nacimiento de Cristo. Alrededor del año 900 dC, cuando los noruegos se convirtieron al cristianismo, trajeron su ahumado Viking Jul (Yule) ale. A riesgo de encontrar carbón en mi calcetín, diría que la cerveza navideña es más antigua que la Navidad misma.

 


 

Las cervezas de Navidad en el mundo

Bélgica y la cerveza navideña

Es, sin embargo, muy generalizado fijar el nacimiento de las cervezas de navidad en los inicios del siglo XX en Bélgica, en las reuniones familiares navideñas. Las cerveceras comenzaron a hacer unas cervezas únicas, oscuras, más especiadas y fuertes. Cervezas cuya elaboración se hacía en septiembre y que maduraban en barrica hasta que el día de San Nicolás (el 6 de diciembre). Eran cervezas de producción limitada, y que generalmente constituían el regalo para los trabajadores de la propia fábrica y sus clientes.

Hay tanta tradición en Bélgica que incluso celebra un Festival de Cervezas de Navidad, en la localidad de Essen (los días 16 y 17 de diciembre de 2.017).


Wassail – La cerveza navideña

Winter Warmer Ales

Los ingleses, a este tipo de cervezas las denominan Winter Warmer Ales, cervezas de invierno, más maltosas y especiadas, y con la peculiaridad del uso de hierbas aromáticas. Son cervezas fuertes, y con las que intentaban hacer más llevadero el invierno.


Weihnachtsbier

En Alemania son llamadas Weihnachtsbier y su consumo está muy extendido sobre todo en la región de Baviera. Tradicionalmente se acompañan con dulces navideños.


Julebryg

En Dinamarca, el primer viernes del mes de noviembre se celebra el “Día de la Cerveza de Navidad”, llamado el J-DAG, y es el día en el que comienza la venta de la Julebryg (cerveza navideña de una conocida marca) que es una cerveza afrutada, fuerte y oscura y más alcohólica que las habituales.


Anchor Christmas Ale

En Estados Unidos estas cervezas se elaboran desde la década de los años setenta, siendo muy representativa la Anchor Christmas Ale, que como peculiaridad presenta que la receta y la etiqueta de las botellas cambian cada año.


Samichlaus

Y realmente significativo es el lanzamiento de la cerveza austriaca Samichlaus. Es una cerveza con una graduación de 14º, que se elabora tan sólo una vez al año (el 6 de diciembre), con una antigua receta suiza, y que posteriormente se deja madurar en barrica durante 6 meses para consumirse las navidades del siguiente año.

 


 

En España, este tipo de cervezas apenas tienen tradición, aunque en los últimos años algunas cerveceras han comenzado a introducirse en este segmento.

La cerveza navideña no es un estilo, es una tradición. No necesita ser picante o fuerte, dulce u oscura; solo necesita ser especial, un regalo para compartir en el espíritu de las Navidades con familiares y amigos.


Fuente: cervezasdiferentes.es