Submarino Amarillo. Eran principios de los 90’s en la zona de movida granadina, la calle Pedro Antonio de Alarcón. Cientos de Pubs y bares confluyen alrededor de esta zona, lo que la hace perfecta para salir de marcha. Asistía por aquel entonces a la inauguración de un nuevo garito. Se llamaba “El submarino”. No iba a ser un garito cualquiera porque iba a revolucionar la forma en la que se bebían los litros de cerveza en Granada.

Si te digo tequila con cerveza, piensas en un vaso de cerveza al que le añades un poquito de tequila. Pero si te invito a un Submarino Amarillo la cosa cambia. El Submarino Amarillo es un cóctel en el que lo especial es cómo se realiza la mezcla de bebidas. El tequila va en un vaso de chupito o shot que coloca dentro de un vaso alto, normalmente de litro. Lo giramos, de tal forma que el chupito de tequila quede boca abajo. Su contenido quedará dentro, apoyado en el fondo del vaso grande, que ahora rellenaremos con cerveza rubia.

Ambas bebidas quedarán aisladas, pero al inclinar el vaso para beber, el shoot o chupito va a ir dejando salir el tequila y mezclándose con la cerveza.  Así se irá transformando su sabor, su color y su graduación alcohólica. Eso es lo que lo hace un cóctel especial. Sin duda, toda una experiencia que no te puedes perder.

Pero esto solo es el principio. El garito del que os hablo, gracias al éxito, amplió la oferta de su carta de cócteles. Así que ya podías pedirlo con cualquier tipo de bebida: whisky, ron, vodka, ginebra…  Especialmente memorable era el de licor de menta, pues el maridaje es perfecto.

Pero aún se le puede dar otra vuelta más: los estilos de cerveza. Si te das cuenta, hay muchas opciones de mezcla, todas muy sugerentes y, con toda seguridad, sorprendentes.