Desde finales del siglo XIX la Porter británica desarrolló su propia variedad en la región del Báltico, dando lugar a una cerveza con cuerpo y licorosa pero rica en matices y aromas

‘La Porter del Báltico’. Esa es la traducción literal y un buen resumen de la historia de la Baltic Porter, una cerveza que deriva de las Porter inglesas y que encontró en la necesidad de adaptarse para viajar, su propia seña de identidad.

 

Baltic Porter, la cerveza que creció cruzando el mar

Con influencias de la Russian Imperial Stout, algunas variedades de Baltic Porter, fieles a sus raíces, son de alta fermentación. Sin embargo otras, y a diferencia de las Porter londinenses, se elaboran mediante baja fermentación, lo que le aporta una redondez y suavidad a pesar de su alta graduación, que oscila entre los 5,5 y los 9,5 grados.

Aunque ya está extendida por todo el mundo, su producción es predominante en los países que bañan el mar Báltico, especialmente Finlandia, Estonia, Lituania, Polonia y Rusia.

Su sabor, como ya mencionamos en el artículo dedicado a este estilo, está influenciado por el tueste de su malta, y se caracteriza por notas de caramelo, chocolate, regaliz, uvas pasas, ciruelas, melaza e incluso un regusto suave a café.

Todo ello le confiere un perfil muy especial y genuino, y la convierte en una cerveza profunda, licorosa, llena de matices, intensa y aromática, pero agradable en boca.

 

Baltic Porter, la historia de un estilo forjada en diferentes países – Loopulo

 

Cruzar el mar para reinventarse

Como indica su apellido, la Baltic Porter proviene de las Porter, el estilo de cerveza más tradicional de Gran Bretaña. Se trata de una bebida ligada al auge industrial del país, que se consumía y exportaba de manera masiva entre los siglos XVIII y XIX. Su venta alcanzaba una escala mundial, y se convirtió en uno de los símbolos más importantes del país: la cerveza británica.

Una de las zonas en las que se hizo más popular esta variedad fue en los puertos del mar Báltico y el norte de Europa, donde se convirtieron en grandes consumidores de esta cerveza.

De este modo, el volumen de exportación aumentó y se posicionó como uno de los principales mercados. Según cuentan las historias, algunos lotes enviados llegaron en mal estado por el largo trayecto recorrido de modo que, para que aguantaran mejor el viaje, se modificó un poco la receta, confiriéndole más fuerza y densidad que las normales. Esto implicó que se hicieran más alcohólicas, una característica que resultó un éxito en estos países en los que el clima es muy frío y la bebida es una forma de atemperarse. De hecho, debido a esta fuerza y graduación, comenzaron a llamarse Stout Porter.

En la corte imperial rusa de Catalina la Grande el estilo fue muy bien recibido. De hecho, se convirtió en una de las cervezas favoritas de la emperatriz, por lo que decidieron comenzar a fabricarla ellos mismos aportando sus propios matices, que actualmente se conocen como Russian Imperial Stout.

Lo mismo sucedió con las Baltic Porter, la evolución escandinava.

 

Baltic Porter, la historia de un estilo forjada en diferentes países – Loopulo

 

Una historia forjada en diferentes países

Durante los siglos XVIII y XIX, debido al bloqueo comercial de Napoleón a los bienes ingleses en la mayoría de los puertos europeos y a la propia iniciativa de los lugareños, comenzaron a surgir pequeñas fábricas en diferentes países de la región báltica que producían la versión modificada de la cerveza británica.

Así, aunque realmente no parece que fueran muy similares a las Porter actuales, en 1791 un inglés llamado William Knox empezó a fabricar su propia interpretación de la bebida en la ciudad sueca de Gotemburgo.

Igualmente, en 1819 el ruso Nikolai Sinebrychoff levantó en Helsinki, Finlandia, una fábrica para producir su Porter.

Por su parte en Tartu, actual Estonia, a principios de ese siglo se inauguró la cervecería Le Coq, que tuvo una gran acogida por la calidad de sus aguas, similares a las del Támesis.

También en la zona de Suecia, el escocés David Carnegie comenzó a preparar la famosa Carnegie Porter en 1836 en su cervecería, actualmente la más grande del país.

Mención especial merece Polonia, cuya tecnología heredada de los alemanes y los austrohúngaros dio lugar en el siglo XIX al desarrollo de la Porter en versión lager, caracterizada por su baja fermentación. Como curiosidad apuntar que actualmente Polonia es el país con mayor variedad de Baltic Porter distintas.

También es en este país donde surge el Baltic Porter Day, que se celebra el tercer sábado de enero y cuya celebración en España ha impulsado Sabeer, La Academia de la Cerveza.

 

Diferencias entre la Baltic Porter y la Stout

La principal diferencia entre estos dos estilos está en el punto tostado de sus maltas. Las Stout se caracterizan por sabores muy torrefactos que van incluso más allá del café, llegando a alcanzar matices ahumados.

Por su parte las Baltic Porter, aunque tostadas, son más suaves y su sabor remite más al caramelo o el chocolate.

Igualmente, el color varía. Mientras que las Stout son más negras, las Baltic Porter tienen tonos marrones oscuros, tendentes incluso a caoba en algunos casos.

 

Baltic Porter, la historia de un estilo forjada en diferentes países – Loopulo

 

Algunas variedades de Baltic Porter

Hi Wire

Enchanter (EEUU). Con aromas a chocolate, azúcar moreno y roble, es una cerveza muy intensa y con cuerpo. Está elaborada con maltas oscuras, de color cobre y envejecida en barriles de roble americano.

La Debauche Baltic Porter

La Debauche (Francia). A pesar de las notas de chocolate amargo y frutos rojos, es una cerveza dulce de color rubí claro con un final especiado y amargo.

Baltika #6 Porter

Baltika Breweries (Rusia). Pese a ser una Baltic, se elabora según las recetas inglesas tradicionales. Destaca por sus maltas dulces, chocolate y un sabor completamente a tostado.

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Baltic Porter, la historia de un estilo forjada en diferentes países – Loopulo
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Baltic Porter, la historia de un estilo forjada en diferentes países – Loopulo
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Desde finales del siglo XIX la Porter británica desarrolló su propia variedad en la región del Báltico, dando lugar a una cerveza con cuerpo y licorosa.
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