En este artículo, como otros tantos en que planteamos los beneficios de la cerveza con respecto a la salud, repasaremos la combinación entre la dieta mediterránea y la cerveza. Ya hablamos sobre los aspectos saludables y nutritivos de la cerveza. El Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), cuya fundación data de 1998, es una entidad de carácter científico que promueve la investigación sobre las propiedades nutricionales del consumo moderado de cerveza y su relación con la salud.




Desde este punto de vista, da respuesta a la demanda informativa existente en España, y en el mundo en general, en torno a la cerveza. Apoyan todas aquellas iniciativas relacionadas con su investigación y proporcionando a los profesionales sanitarios y a la sociedad información objetiva y contrastada. El Comité Científico de esta entidad siempre trabaja bajo la supervisión de los profesionales de la medicina, la dietética y la nutrición que lo conforman.




La dieta mediterránea y la cerveza

La Dieta Mediterránea

La cerveza, elaborada a partir de ingredientes naturales (agua, cebada malteada y lúpulo), es una bebida fermentada, de baja graduación alcohólica. Con unas características específicas en su composición que la diferencian del resto de bebidas y que le confieren un especial interés nutritivo. Tiene un bajo contenido calórico (45 kcal/100 ml) y numerosos nutrientes.

El consumo moderado de bebidas fermentadas puede formar parte de una alimentación saludable, dentro de la Dieta Mediterránea actual. Por las propiedades que les confieren su baja graduación alcohólica y las materias primas con las que están elaboradas.

Pirámide Alimenticia Saludable. La dieta mediterránea y la cerveza

La cerveza dentro de la Pirámide de la Alimentación Saludable

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), incluye la cerveza en la Pirámide de la Alimentación Saludable. Además de la cerveza, incluye otras bebidas fermentadas como el vino, el cava y la sidra. De forma opcional y moderada, por supuesto.

La Fundación Dieta Mediterránea también incluye el consumo moderado de bebidas fermentadas dentro de la Pirámide. La Fundación Dieta Mediterránea afirma que

“siempre que las creencias religiosas y sociales lo permitan, se recomienda un consumo moderado de vino u otras bebidas fermentadas”.




El consumo moderado y responsable de la cerveza

Siempre que el consumo sea moderado y responsable, por parte de adultos sanos, en el marco de una alimentación sana y equilibrada, es totalmente recomendable. Aunque, también es importante recordar que el consumo de alcohol debe evitarse si se está tomando medicamentos. Si se va a conducir, y las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Incluso, en caso de padecer determinadas enfermedades.

Según instituciones internacionales, el consumo moderado de alcohol no debe superar los 30 g/día en los hombres. Es lo equivalente a tres cañas de cerveza tradicional o 600 ml. En cuanto a las mujeres, no se debe superar los 20g/día. Esto vienen a ser dos cañas o 400 ml. Y, es aconsejable ingerirla acompañada de alimentos sólidos. Además, hay que tener en cuenta que las personas metabolizan de distinta manera el consumo de alcohol. Influyen factores como el peso, el sexo, la raza y la frecuencia con la que se bebe.

La expresión Dieta Mediterránea engloba no sólo la alimentación de una zona geográfica, sino un estilo de vida. Las relaciones sociales que giran alrededor del hecho alimentario. El ritmo de las comidas. La forma de preparación y consumo. Las formas y horarios de trabajo. El uso del tiempo de ocio y la práctica de una vida activa. En definitiva, una filosofía de vida que define la cultura y los patrones mediterráneos. En España, estas bebidas forman parte de nuestras tradiciones, costumbres y gastronomía y son los protagonistas de un rito tan arraigado como es el “tapeo”, que invita al encuentro social con familiares y amigos.




 

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