Nacho Gabrielli: «El hostelero debe entender que la cerveza artesana es un producto premium que aporta valor a su negocio»

por | Entrevistas

 

«Ahora no hay eso que llaman ‘cultura cervecera’, sino entretenimiento»

 

 

Entrevista a Nacho Gabrielli, ilustrador, fotógrafo y maestro cervecero de Bonvivant

La impronta de Nacho se siente en cada cerveza de Bonvivant. No solo por sus recetas, de las que es artífice, también por las etiquetas que firma como ilustrador. Junto a Juan Antonio Ramos, que se afana en los detalles, y otros socios, montó hace ya seis años esta cervecera, que ha sabido crecer sin más pretensión que disfrutar de la vida. Y no es poco.

Actualmente son una de las crafts malagueñas más veteranas, cuentan con un taproom en el polígono Guadalhorce, y están presentes en bares y restaurantes locales, pese a lo complicado de la situación actual.

 

Entrevista a Nacho Gabrielli, ilustrador, fotógrafo y maestro cervecero de Bonvivant – Loopulo

 

 

Tú eres diseñador, ¿cómo llegas al mundo de la cerveza?

Nacho Gabrielli: Sí, yo vengo del sector de la publicidad, concretamente de la fotografía. Decidí cambiar de aires y me metí en esto.

 

«Hacer cerveza es el trabajo más guay del mundo»

 

Igual como idea de negocio no era lo más lucrativo…

Nacho Gabrielli: No, no, desde luego. A mí me gustaba mucho el tema de la cerveza artesana. Fui a Estados Unidos, conocí el mundo craft y me encantó. Y bueno al volver necesitaba ese cambio. Yo trabajaba en el Centro de Fotografía Contemporánea de Bilbao como director de Arte. Estaba haciendo cosas chulas, pero por razones familiares me tuve que venir a Málaga y aquí este sector está mucho más parado. Así que fue el empujón que necesitaba para liar a mis colegas a hacer esto. Pero desde luego no ha sido para hacerme rico, aunque no me quejo, hacer cerveza es el trabajo más guay del mundo.

 

Sois de las artesanas más veteranas de Málaga. ¿Cómo habéis evolucionado en este tiempo?

Nacho Gabrielli: Empezamos en 2014 en una nave muy pequeñita, de 50 metros cuadrados. Después pillamos esta nave, compramos un equipo más grande, y cuando pudimos hicimos el taproom. Era nuestra idea desde el principio, o una sala así o un bar en Málaga, aunque tuvimos que esperar un poco para poder montarlo. Así que poco a poco. Ha sido un crecimiento natural, no contábamos con una inversión grande desde el principio. Hemos crecido apoyados por nuestros consumidores, y el volumen de litros va creciendo cada año. Tenemos siete fermentadores de mil litros y cada vez vamos más apurados de tiempo entre cocinados. Y tenemos muchas referencias, que a veces nos quedamos fuera de stock por eso. Pero bueno, el mundillo del craft está en ese rollo.

 

Entrevista a Nacho Gabrielli, ilustrador, fotógrafo y maestro cervecero de Bonvivant – Loopulo

 

¿A qué te refieres concretamente?

Nacho Gabrielli: Pues que vamos a ‘novedad, novedad, novedad’. Y es una trampa en la que nos metemos nosotros mismos, pero bueno. Creo que hemos pervertido un poco el sistema, porque lo importante es la novedad y cuanto de más lejos mejor, cuando la lógica es atender primero a lo local. Pero entiendo que en algún momento esto se estabilizará, la gente entenderá lo que le gusta realmente y será lo que busque. Obviamente siempre quieres probar cosas nuevas, pero yo personalmente quiero volver a tomar las cosas que me gustan. Es como si escuchas un nuevo disco que te encanta, pero que nunca más volverás a escuchar porque todos los días salen discos nuevos. Eso no es así en otras disciplinas, que es verdad que son artísticas y esto al final está a caballo entre el entretenimiento y la industria. Esa puede ser la clave, ahora no hay eso que llaman ‘cultura cervecera’, sino entretenimiento. Y nosotros somos los primeros en caer, no es una crítica a los demás.

 

Pero vosotros contáis con un portfolio fijo.

Nacho Gabrielli: Sí, nuestras cervezas de continuidad. Pero es verdad que, si no sale novedad, no te compra el barril no sé quién… y te metes en la perversión de la distribución, que es el mal que arrastra el craft.

 

«Hay más ‘beer influencer’ que gente que bebe cerveza»

 

La artesana se ha querido diferenciar de la industrial en este punto innovador y se os ha ido de las manos.

Nacho Gabrielli: Efectivamente, porque eso no hay pulmón ni chequera que lo aguante. De hecho, ahora mismo hay una limpieza. Incluso de cerveceras más grandes, que no han podido aguantar este ritmo de locura. Y palmaremos todos si no ponemos un poco de cordura. Pero es que en vez de llegar ese sentido común, parece que está cada vez más lejos.

Ahora ha aparecido un nuevo personaje que es el ‘beer influencer’. Que entendería que fuera gente con mucho criterio y tirón en redes, pero es que hay más ‘beer influencer’ que gente que bebe cerveza, es brutal. Y hay quien se define así porque se toma una Victoria… y que conste que yo no estoy en contra de las industriales. Me importa todo tres pepinos. Pero ‘influencer’ es Paula Echevarría, que tiene más de tres millones de seguidores, alguien que tiene tres mil seguidores es un brindis al sol.

 

Entrevista a Nacho Gabrielli, ilustrador, fotógrafo y maestro cervecero de Bonvivant – Loopulo

 

¿Crees que el postureo afecta a la artesana?

Nacho Gabrielli: Afecta en la medida en que todo es muy cutre. Si prestas atención a ciertos foros está claro que hay una distracción brutal. Gente que todavía está engolosinada con cervezas que se hicieron hace diez años, cuando hay cerveceras que están haciendo cosas realmente buenas, estables, novedosas. Pero hay gente que está aún en la rubia, la negra y la tostada. Y en un negocio como este, ¿cuánto dura eso?

 

Entonces hay dos realidades contrapuestas. Por una parte cervezas de hace diez años y por otra un mercado que te pide novedades a costa incluso de tu viabilidad económica. Y en medio debes capear el temporal…

Nacho Gabrielli: Pues sí. Pero bueno, hay que darle cordura, y eso se hace con un taproom, dejando los litros cerca de tu casa, apostando.

 

Entrevista a Nacho Gabrielli, ilustrador, fotógrafo y maestro cervecero de Bonvivant – Loopulo

 

Y a la hora de hacer novedades, ¿qué os planteáis?

Nacho Gabrielli: Nosotros hemos ido por libre siempre. Al final yo estoy a los mandos de la cocina y decido. Y desde el minuto cero me negué a rubia, tostada, negra. Eso no lo entiendo. Al final a la gente le gustan las cervezas que sean especiales. La Lager al uso ya la tiene desde hace 40 años y con una estabilidad y un precio contra el que no podemos competir. Tampoco nos dirigimos al mismo público que ellos, que es más generalista. Yo tengo una Lager, pero es diferente, y su objetivo es que sirva de inicio para que luego puedan tomar una Pale Ale, después prueben con una IPA…y después de nueve meses mi cliente me pida lo que quiere con nombre y apellidos. Y si eso lo conseguimos, algo hemos hecho.

 

Pero eso es cultura cervecera.

Nacho Gabrielli: Pufff, puede ser, pero es meterse en un debate filosófico.

 

 

¿Cómo estáis llevando este momento tan difícil que vivimos?

Nacho Gabrielli: Reinventándonos cada día. Al principio nos asustamos, dijimos ‘si los bares se mueren nos morimos nosotros detrás’. Y si no podíamos abrir nuestro taproom, ¿qué íbamos a hacer? Pero bueno, en el confinamiento nos salvó la venta online. Hicimos una apuesta a cajas de 24 cervezas y funcionó. La gente en el confinamiento bebía como locos. Y ya cuando se pudo abrir, como nosotros tenemos mucho espacio de terraza, fue bien. Hemos recuperado en la medida de lo posible la música, que para nosotros es fundamental porque nos basamos en el concepto de ‘cerveza, comida y música’. Hemos empezado a hacer pequeños bolos, y nos está salvando, porque la venta en bares está muy floja. Pero bueno, estamos vivos.

 

«El hostelero debe entender que la cerveza artesana es un producto premium que aporta valor a su negocio»

 

¿Y qué proyectos tenéis en el futuro?

Nacho Gabrielli: Queremos ir ampliando la fábrica y mejorando el equipo. No nos plantemos grandes proyectos. Ahora el reto es salir de esta, que ya es bastante. Málaga está complicada, el mercado se contrae. Es verdad que llegó a haber muchas cerveceras, pero también que la calidad no estaba siempre a la altura. Y luego está el problema de la distribución que te he comentado. Mientras el hostelero no entienda que la cerveza artesana es un producto premium que aporta valor a su negocio, muchas puertas van a seguir cerradas.

Título
Nacho Gabrielli: «El exceso de novedades es una trampa para el fabricante de artesana y pervierte el sistema» | Loopulo
Nombre del artículo
Nacho Gabrielli: «El exceso de novedades es una trampa para el fabricante de artesana y pervierte el sistema» | Loopulo
Descripción
Entrevistamos a Nacho Gabrielli, ilustrador, fotógrafo y maestro cervecero de la cervecera artesanal malagueña Bonvivant.
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