Con motivo de la festividad del 8 de septiembre, día de la Victoria, Cervezas Victoria vuelve a Málaga. Un día antes de esta fiesta, Cervezas Victoria, comienza su producción. La empresa calcula que producirá alrededor de 1,2 millones de litros al año. Nosotros, Loopulo, nacimos ese mismo día.

Cerveza Victoria nace en 1928, un 8 de septiembre, en Málaga. A los diez años de su fundación, en un viaje al país germano, surgió su personaje insignia. Un típico turista alemán, en Málaga, acalorado, refrescándose con una Victoria. Hoy este personaje se convierte en uno de los símbolos más representativos de la ciudad.

Su cerveza se elabora según la tradición de maduración de dos semanas. Una maduración lenta que apuesta por darle una distinción y calidad. De un color dorado y brillante, lleno de burbujas finas. Los densos toques de cereal tostado le aportan suavidad y frescor. Al olfato, se presenta como fruta madura, y con un carácter aportado por su olor a levaduras. Un aroma que recuerda a avellanas y almendras. Al gusto, equilibra el dulzor y el amargor dándole un sabor exquisito. Un torrefacto que nos lleva a volver una y otra vez a ella.

Aunque en la actualidad Cervezas Victoria pertenece al grupo catalán Damm, no siempre fue así. Victoria la fundó Luis Franquelo Carrasco en Málaga, en el año 1928. Su primera fábrica estaba en el barrio de El Perchel, con 85 trabajadores. Con 15.000 litros distribuidos entre Andalucía y Marruecos. En 1937, apareció su peculiar cartel. Personaje basado en un turista alemán con sombrero panamá. En 1990, el grupo Cruzcampo la compró, durando seis años más su fábrica en Málaga. Tres años más tarde, la compraría Heineken International. Sin embargo, este último grupo fue obligado a deshacerse de algunas marcas por la Comisión Nacional de la Competencia. Finalmente, el grupo Damm sería su comprador definitivo, devolviéndola a su lugar de origen, Málaga.