Wormtown

Para Wormtown, todo comenzó en una tienda de helados en Park Ave en Worcester. Ben, elaboraba y vendía cerveza para Honest Town Brewing, en Southbridge. Tom tratab de averiguar qué hacer con su restaurante. Después de unas pintas, en un taburete de la barra, se gestó un plan para montar una fábrica de cerveza. Ésta sería de ámbito local. Tanto por su imagen como por sus ingredientes.

Tras obtener un préstamo SBA de BayState Savings Bank, con la ayuda del Centro de Desarrollo Empresarial de The Clark University, montaron una fábrica de cerveza de 10 barriles. El refrigerador, en el puesto de helados, almacenaría la cerveza, y el congelador de los helados mantendría los lúpulos frescos. Todo lo que quedaba era hacer cerveza y darle nombre a la empresa.

Seven Hills Session Pale Ale fue un buen tributo a Worcester, y sería la marca insignia. Be Hoppy, The Bravest Wit de Worcester y Turtle Boy Blue completaron los nombres de sus primeras cervezas. ¿Tal vez Worcester Brewing Company sería un buen nombre para la empresa?

 

Wormtown, toda una campeona

La cervecería se inauguró, oficialmente, el 17 de marzo de 2010, sin estar muy seguros de qué pasaría. En el peor de los casos, pensaron, ¡tendrían mucha cerveza para compartir con los amigos! Pero el apoyo llegó rápidamente con restaurantes como Flatbread (Sommerville), Horseshoe Pub, Peppercorn’s y Prezo, quienes apostaron por sus cervezas desde el principio.

Luego, comenzaron a llegar los premios. Medallas en el GABF y GIBF, ese primer año. La plata en el World Beer Cup, en su tercer año. Más medallas de GIBF, medalla de oro en el Denver International Beer Fest. Y su mejor marca hasta el momento, Gran Campeón Nacional en el Campeonato Abierto de Cerveza de EE. UU. Con 3 Medallas de Oro y una de Plata en Atlanta. Y recientemente, mejor PALE AMERICAN ALE en la Copa Cervezas de América 2017, donde han participado 336 cervecerías de toda América con un total de 1.400 propuestas.

 



Wormtown y el amor por la cerveza

La elaboración de la cerveza es un trabajo que se realiza con amor, pero no les fue fácil sus comienzos. Según cuentan, sus principales retos, hoy se convierten en excelentes anécdotas que les encanta contar. Si tienes la ocasión de conocerlos, no dudes en preguntarles por aquella historia del Elm Park Amber Ale. Beer Goggles, entre muchas otras donde aún se pueden encontrar granos sobre el tejado de su cervecería

Finalmente, en enero de 2015, después de 13 meses de construcción, y casi 5 años hacinados en un puesto de helados, elaboraron su primera cerveza en la nueva ubicación en Shrewsbury St. Ubicada en el corazón de Worcester, esta nueva instalación les permite producir mucha más cerveza. Así pudieron comenzar a vender cerveza a las tiendas en cantidades algo más significativas. De este modo, expandirse geográficamente, cuando sea el momento adecuado. Pero lo más importante es que les proporcionó el espacio para construir su impresionante WT TapRoom, su «pozo» cervecero, como ellos le llaman.

Espera… ¿el nombre? Bueno, Wormtown era simplemente mucho mejor que Worcester Brewing Company.

 

La apuesta de Wormtown por los ingredientes locales

En Wormtown, les gusta pensar que la buena cerveza artesanal comienza con buenos ingredientes artesanales. Como malta, centeno, lúpulo, y sí, lo creas o no, agua Wista. Esto supone un claro compromiso con la agricultura local. El maestro cervecero Ben Roesch cree que el continuo abastecimiento de sus ingredientes, a nivel local, «asegura que sean lo más frescos posibles». Además, mantener la inversión en un ámbito local a su vez «apoya a la comunidad agrícola local, manteniéndola operativa y brindando estabilidad financiera a las familias que la administran.

Creemos que la cerveza puede convertirse, y de hecho lo es, en una mercancía cuando no existe una conexión con la forma en que está hecha. Para hacer una cerveza que se destaque, la conexión comienza con los ingredientes.

«Me gusta conocer a las personas que nos proporcionan nuestros ingredientes. Andrea y Christian, por ejemplo (Valley Malt – Hadley, MA). Ellos saben cómo y por qué hacemos ciertas cosas. Comparten su experiencia con nosotros y nos ayudan a comprender su malta y de lo que es capaz. Hay mucho que aprender sobre los granos que agregan valor a nuestras cervezas», dijo Roesch. Esa pasión y energía es evidente en toda nuestra fábrica de cerveza y es parte del ADN de Wormtown.

Para Wormtown, es importante, explorar métodos que hagan de su cerveza una gran cerveza. Que exprese un determinado modo de ser, con la identidad propia de su región. Eso es lo que hace que la cerveza artesanal sea excelente… y les enorgullece que sus esfuerzos sean reconocidos, apreciados y disfrutados por el más exquisitos cerveceros.

 

Podrás encontrar más cervezas artesanas, como la americana Wormtown, en nuestro apartado de cervezas artesanales. ¡Y si tienes la tuya propia, escríbenos a info@loopulo.com!