El tesoro de las cervezas halladas en un barco hundido hace un siglo

El tesoro de las cervezas halladas en un barco hundido hace un siglo

 

Un buceador recuperó decenas de botellas de un buque naufragado de las que se ha conseguido extraer un tipo de levadura viva que se consideraba perdida

 

Sorbos de historia bajo el mar: el tesoro de las cervezas halladas en un barco hundido hace un siglo

Un barco sumergido en las profundidades del océano desde hace más de un siglo. Un día, más de cien años después, un buzo accede al interior de la bodega del buque hundido y se topa por casualidad con un enorme tesoro: un amplio arsenal de botellas conservadas, al menos aparentemente, en perfectas condiciones. Y aquí comienza la historia. 

Este bien podría ser el inicio de una novela de aventuras; pero como se suele decir, la realidad supera la ficción. En este caso la protagonista de la historia es nuestra bebida por antonomasia: la cerveza. Este peculiar lote fue hallado en un naufragio causando un enorme interés a la persona que se encontró con él, que vio ante sí la posibilidad de rescatarlo. 

 

Al rescate de las cervezas históricas

Y así fue: el explorador, un técnico de buceo y buceador aficionado llamado Steve Hickman, llevaba consigo una pequeña bolsa de red. Esto fue suficiente para que el buzo consiguiera extraer algunas de las botellas que yacían semienterradas en el lodo marino. No fue tarea fácil, pues en cuanto removió los envases para atraparlos se vio cercado por una densa nube provocada al agitarse el sedimento marino que rodeaba aquel depósito. No obstante, Hickman insistió y, a oscuras sin apenas alcanzar a ver lo que tocaba, logró hacerse con algunas de las botellas y llevárselas consigo. De este modo, el buzo consiguió marcharse y llegar hasta la superficie con una decena de las botellas encontradas. 

 

El tesoro de las cervezas halladas en un barco hundido hace un siglo - Loopulo

 

No todos los días se descubre bajo las profundidades del mar semejante hallazgo. Por tanto, Hickman, según publica la BBC, medio que se ha hecho eco de la noticia, afirma que en aquel momento pudo verla y que esta era “de espuma espesa y cremosa, casi como la cerveza Guinness”. No obstante, el olor era desagradable y putrefacto, por lo que su consumo no era lo más recomendable. 

En el caso de las botellas que contenía el buque Wallachia, que se hundió en 1895 en la costa de Escocia tras chocar con otro barco, habían logrado sobrevivir al paso de los años gracias a las bajas temperaturas y a las aguas heladas del océano. El barco transportaba miles de botellas con bebidas alcohólicas entre las que se encontraban cerveza, whisky y ginebra y de las que Hickman logró rescatar algunas.

 

Resucitando sabores centenarios

Más allá del valor histórico que tiene un descubrimiento de estas dimensiones, el caso del encuentro con estas cervezas ha supuesto una auténtica revolución temporal. Mientras viajar al futuro parece aún una utopía difícil de conseguir, el sector cervecero ha conseguido hacer realidad un anhelo no menos ilusorio: resucitar el sabor de las cervezas del pasado. El germen de un viaje en el tiempo para degustar los sabores de aquellas bebidas fermentadas de las que disfrutaron nuestros ancestros.

Las botellas recuperadas del naufragio fueron a parar a manos de científicos de una firma de investigación llamada Brewlab, que junto a un equipo de la Universidad de Sunderland en el Reino Unido, consiguió extraer levadura viva del líquido interior de varias de ellas. Lo primero que vieron es que la cepa de esta levadura hallada en las botellas de cerveza del buque Wallachia se consideraba perdida. Intentaron con éxito aplicar dicha levadura en emular la cerveza original y, actualmente, el equipo inspecciona si dicha levadura podría ser utilizada para elaborar cervezas actuales e incluso mejorarlas.  

Respecto a la cerveza que el equipo investigador de Brewlab y los científicos de la Universidad de Sunderland elaboró a partir de las cepas de las cervezas del Wallachia, se trata de una cerveza negra. Uno de los miembros del equipo asegura que la cerveza que han desarrollado los científicos partiendo de la antigua levadura tenían un sabor con un toque de chocolate y café. 

El hecho es que la mayoría de las cerveceras suelen utilizar levaduras similares, aunque utilicen otros ingredientes y en la forma de su elaboración. No obstante, el uso de cepas distintas e inusuales podrían dar lugar a nuevos sabores muy diferentes a los que el público cervecero está habituado, de ahí la importancia de esta investigación. 

 

Otras cervezas ‘resucitadas’

Lo que hasta hace poco parecía imposible es una realidad y no es el único caso en el que se rescatan cepas de levaduras antiguas. Tanto es así que se ha creado una tendencia por parte de cerveceras curiosas por encontrar nuevos -o más bien viejos- sabores. Todo ello con el fin de resucitarlas para elaborar una cerveza en la que se evoque el sabor y características de la bebida que fue inicialmente. 

Uno de los casos más conocidos es el de Carlsberg, que en 2017 logró recrear su primera lager de 1883. La marca danesa encontró por casualidad en una antigua bodega de su fábrica en Copenhague un recipiente con células vivas de cerveza. Este hecho fue realmente extraordinario, ya que es poco probable que se consiga hallar una levadura viva después de haber pasado tanto tiempo. 

 

El tesoro de las cervezas halladas en un barco hundido hace un siglo - Loopulo

 

No obstante, ante tal descubrimiento, la cervecera se puso manos a la obra para investigar hasta dónde podían llegar si seguía trabajando en esa vía de investigación e intentaban fabricar la que fue su primera cerveza. Para lograr ser lo más fieles posibles a ella, el equipo que lideró la iniciativa empleó los métodos y material de entonces, de modo que se recrearan fielmente todas las condiciones de la época. Todo esto fue posible siguiendo cada uno de los pasos de los manuales de elaboración que aún conservan de aquella época. El resultado fue Carlsberg Original 1883, una lager anterior a las tradicionales de tipo Pilsen o Pilsner de la que se comercializó una edición limitada de 20.000 botellas. Sorbos que saben a historia y que, esperamos, tengamos la oportunidad de degustar de nuevo.  

¿Cuál es la mejor cerveza del mundo de 2021 y de dónde?

¿Cuál es la mejor cerveza del mundo de 2021 y de dónde?

 

La Wood Aged Imperial Stout de la marca francesa Cap d’Ona ha sido reconocida en el World Beer Challenge como “Mejor cerveza del mundo de 2021”

 

Esta es la mejor cerveza del mundo de 2021

Elegir la mejor de cerveza del mundo no debe ser tarea fácil, sobre todo si tenemos en cuenta que el panorama cervecero se encuentra en plena ebullición. La aparición de nuevas referencias -por fortuna- es constante, y también son muchas las que aspiran a ser reconocidas con tal distintivo. Pero, ¿qué requisitos debe reunir la cerveza para ser catalogada como “mejor cerveza del mundo”?

Esta es la pregunta que plantea el prestigioso certamen World Beer Challenge, uno de los más importantes del sector a nivel internacional. En él se dan cita anualmente expertos de todo el mundo para seleccionar las mejores cervezas del último año. Ellos son quienes dan respuesta a esta cuestión tras puntuar a las candidatas atendiendo a distintos parámetros de sabor y calidad. Al ansiado título suelen aspirar centenares de cervezas de distintos países del mundo. 

 

¿De dónde es la mejor cerveza de 2021?

En esta ocasión, la seleccionada como “Mejor cerveza del mundo de 2021” ha sido la Wood Aged Imperial Stout, elaborada por la brasserie francesa Cap d’Ona. Esta se define a sí misma en su etiqueta como la bière du pays catalan (la cerveza de los países catalanes). Sonada ha sido la confusión que ha provocado este hecho entre diferentes personalidades dada su proximidad a Cataluña, entre ellas el propio Carles Puigdemont, que aludió a la cerveza como una marca catalana en uno de sus tuits. No obstante, más allá de la cercanía geográfica y del eslogan de la marca, la realidad es que la mejor cerveza del mundo se fabrica en Argelès-sur-Mer, en Occitania, zona situada en la región sur del país galo. Por su parte, el propio fundador de la marca, el maestro cervecero Grégor Engler, se ha mostrado satisfecho por haber hecho posible “catalogar a Occitania y Cataluña como la primera región del mundo de la cerveza”. 

Esta es la mejor cerveza del mundo de 2021 - Loopulo

Polémicas aparte, la cervecera Cap d’Ona ha demostrado tener una propuesta de lo más interesante. Así lo demuestra el hecho de que competía en esta edición del World Beer Challenge con hasta 21 cervezas y todas sin excepción han sido destacadas con alguna mención o reconocimiento. Sin duda, todo un logro para la marca. 

 

 

¿Qué estilo de cerveza es?

Por un lado, su Wood Aged Imperial Stout se ha alzado con el título de “Mejor cerveza del mundo de 2021” y, además, ha obtenido el reconocimiento a “Cerveza revelación 2021”. Este doblete lo ha ganado tras obtener nada más y nada menos que los 100 puntos, es decir, la máxima puntuación, convirtiéndose de este modo en la cerveza con mejor nota del certamen. 

Esta es la mejor cerveza del mundo de 2021 - Loopulo

Respecto a sus características, la Wood Aged Imperial Stout promete ser una cerveza de esas que dejan huella en el paladar. Se trata de una cerveza sin filtrar que es envejecida en barricas Nuits Saint Georges, zona vitivinícola de la Borgoña francesa. Es una cerveza ultra aromática de sabor intenso que posee unos toques especiales de madera que le confiere su larga crianza en barricas de grandes vinos. Todo este proceso, más una excelente materia prima, da lugar a una cerveza con mucho carácter cuyas peculiaridades le han valido ser merecedora de este galardón.  

 

Otras cervezas galardonadas de Cap d’Ona 

Pero, como comentábamos anteriormente, la marca francesa no se quedó solo en este reconocimiento. También destacó de Cap d’Ona su cerveza rubia sin gluten con Banyuls y jengibre, una cerveza fina, redonda en boca, dulce y afrutada que obtuvo 99 puntos sobre 100. La triple rubia, la rubia de madera envejecida y la triple ámbar consiguieron también ser reconocidas con 98 puntos sobre 100. 

Esta es la mejor cerveza del mundo de 2021 - Loopulo

Respecto a la historia de Cap d’Ona, hace más de dos décadas que elabora sus bebidas fermentadas, si bien no ha sido hasta hace unos cinco años que la marca ha comenzado a presentar sus distintas cervezas a los certámenes cerveceros más prestigiosos del mundo. Y desde luego, les está yendo bastante bien, pues además de este premio, la marca ha logrado obtener otros muchos reconocimientos en este lustro. El secreto, según informa la marca en su página web, es el uso de ingredientes locales y ecológicos, los cuales utilizan para elaborar las cerca de 30 variedades que ofrece hasta el momento. 

 

Las mejores cervezas del mundo de 2020 y 2019

Ya que hablamos de la mejor cerveza del mundo, no está de más hacer un repaso por algunas de las destacadas en los últimos años en este certamen. Y respecto a galardones, las cervezas españolas tienen mucho que decir. No hay que remontarse muy atrás para ver un ejemplo. En 2020, en este mismo certamen fueron varias españolas -y bien conocidas- las que obtuvieron la máxima puntuación por parte del jurado. Se trata de las tres 1906 de Estrella Galicia: la 1906 Reserva Especial, la 1906 Red Vintage y la 1906 Black Coupage. Destacaron igualmente la Manila, la Radler y la Selecta de San Miguel, que obtuvieron también el oro en dicha edición. 

Otra de las marcas que resultó triunfadora en una de las últimas ediciones del certamen es la española Ambar. En la edición de 2019 de los World Beer Challenge, la cerveza logró alzarse con un total de once galardones con las variedades Export, Ambar Especial, Ambar Negra, Mari Castaña y la Imperial Citrus, que también obtuvieron la medalla de oro en dicha edición. Por último, entre las españolas también destacó la Moritz 7. Con apenas unos meses de vida, la cerveza consiguió el prestigioso galardón en esta misma edición.

Está claro que a la hora de elegir la mejor cerveza del mundo el Word Beer Challenge es siempre una estupenda guía y una garantía de calidad. Seguiremos muy atentos a este certamen para seguir saciando nuestra curiosidad cervecera.

Cerveza El Águila, historia de la centenaria cervecera madrileña

Cerveza El Águila, historia de la centenaria cervecera madrileña

 

Tras su vuelta al panorama cervecero se encuentra el grupo Heineken, que en 2019 recuperó esta marca madrileña centenaria 

 

 

Historia de Cerveza El Águila

Hay una cerveza que en los últimos dos años has empezado a ver bastante a menudo. Probablemente la hayas bebido en bares y restaurantes e, incluso, la hayas comprado más de una vez en el supermercado. Te damos algunas pistas: su etiqueta es de color azul y tiene unos trazos en los que se puede distinguir un animal con pose señorial. Sí, nos referimos a la cerveza El Águila.

Aunque su aparición en barras y stands nos resulte a priori un hecho reciente, ni mucho menos lo es la marca, que acumula historia (e historias) tras su imponente nombre. Tras su vuelta al panorama cervecero se encuentra el grupo Heineken, al cual pertenece la marca. 

 

Una cerveza centenaria elaborada en Madrid

La historia de la cerveza El Águila se remonta a 1900, año en el que nacía en Madrid. Y lo hizo en un contexto histórico en el que −aunque hoy cueste creerlo− la cerveza no era una bebida especialmente conocida ni consumida en España. En un país de clima mediterráneo y con un histórico cultivo de la vid, el vino era la bebida por antonomasia y la que se pedía de forma mayoritaria en bares y tabernas. No obstante, la cerveza ya comenzaba a ganar terreno y a conquistar el paladar de nuestros ancestros. 

 

Cerveza El Águila, historia de la centenaria cervecera madrileña - Loopulo

 

La primera fábrica de Cerveza El Águila se construyó en Delicias, concretamente en la calle General Lacy, una vía cercana a la estación de este histórico barrio y la de Atocha. El edificio, de estilo neomudéjar y catalogado como Bien de Interés Cultural, se convirtió en uno de los emblemas de la cervecera y de la arquitectura industrial de la época.

Si bien la Guerra Civil fue una de las etapas más devastadoras para el sector cervecero español en general, Cerveza El Águila la sufrió de forma acusada. Dada la ubicación estratégica de su fábrica, esta fue incautada por el bando republicano y algunos de sus directivos fueron asesinados. Más adelante, volvió a manos de sus propietarios, aunque entonces hubo de lidiar con la escasez y la miseria posteriores a la contienda. La carencia de ingredientes básicos redujo de forma drástica su producción, que cayó casi la mitad durante la primera década de la posguerra.

 

Cerveza El Águila, historia de la centenaria cervecera madrileña - Loopulo

 

Ya en los años 70, Cerveza El Águila inició una década de esplendor en la que la innovación fue una de sus señas de identidad. La compañía comenzó a producir nuevas variedades y a lanzar referencias al mercado con distintas características, entre las que destacaron Águila Dorada, una cerveza dotada de más cuerpo que la original, y Águila Reserva. En el mercado de las sin también fue pionera, lanzando al mercado una de las primeras marcas de esta categoría. También se atrevieron con la cerveza negra con una marca especial llamada Níger y, ya en los 80, siguieron innovando y apostando por elaborar variedades tales como Águila Pilsener, Adlerbrau y Máster. 

 

La compra de grupo Heineken

El año 1984 marcó un antes y un después en la historia de Cerveza El Águila. Fue entonces cuando apareció el grupo Heineken, que se encontraba en plena expansión internacional, y adquirió Cerveza El Águila. La compañía holandesa buscó unificar marcas y fue sustituyendo El Águila hasta unirla a Amstel, cerveza de Países Bajos que había alcanzado una gran popularidad fuera de sus fronteras. 

Comenzaba así la desaparición de la cerveza El Águila, aunque el proceso no fue de un día para otro: en primer lugar, la cerveza pasó a llamarse Águila Amstel hasta, finalmente, perdió su nombre original y pasó a denominarse únicamente Amstel.

Cerveza El Águila, historia de la centenaria cervecera madrileña - Loopulo

 

Respecto a su factoría en el barrio de Delicias, el edificio cerró sus puertas en 1985 y se mantuvo así hasta 1995, cuando fue recuperado y remodelado por la Comunidad de Madrid. En la actualidad, las instalaciones albergan la Biblioteca Regional Joaquín Leguina y el Archivo Regional de Madrid.

 

El renacer de El Águila

Tras su práctica desaparición, ¿cómo es que la cerveza El Águila ha vuelto al mercado cervecero de nuestro país con tanta fuerza? Tras este fenómeno Ave Fénix se encuentra, de nuevo, el grupo Heineken, que en 2019 apostó por recuperar esta marca centenaria y volver a comercializarla. Y lo que es aún mejor: la cervecera ha rescatado la receta tradicional, lo que permite a los amantes de nuestra bebida preferida volver a saborear aquella cerveza de la que disfrutaban nuestros antepasados de principios del siglo XX. 

Para el relanzamiento de la cerveza El Águila, Heineken renovó su imagen inspirándose en los valores del movimiento bohemio de 1900 tan presentes en los inicios de la marca. Su propuesta: una receta original, un logotipo con trazos dibujados a mano inspirado en su fundador, que era pintor, y el azul como color para su etiqueta basándose en la fachada del edificio que la vio nacer en el barrio madrileño.

 

Cerveza El Águila, historia de la centenaria cervecera madrileña - Loopulo

 

El Águila 1900 y El Águila sin filtrar

Una jugada que les ha salido redonda, ya que El Águila ha retomado el vuelo y está llegando a lo más alto. En pleno proceso de expansión por nuestro país, dispone ya de más de 50.000 puntos de venta y es posible encontrarla en las principales superficies comerciales y supermercados. Hasta el momento la marca ofrece dos referencias: El Águila 1900 y El Águila sin filtrar. Esta última, mantiene la misma receta que la lager especial eliminando el proceso de filtración, de modo que se mantiene toda la levadura dentro de la cerveza. En apenas dos años, ambas han sido reconocidas con diferentes premios, uno de los más destacados el Gold Award en los European Beer Star, que recibió El Águila 1900. 

Con una historia como la que atesora Cerveza El Águila, bien merecía la oportunidad que le ha otorgado el grupo Heineken. En esta ocasión, al contrario de lo que se suele decir, se demuestra que las segundas partes si van acompañadas de lúpulo son buenas.  

Alcohol y lactancia materna, ¿se puede beber durante esta etapa?

Alcohol y lactancia materna, ¿se puede beber durante esta etapa?

 

Está claro que durante el embarazo no se debe beber alcohol, si bien la posibilidad de hacerlo durante el periodo de lactancia genera algunas dudas

 

La lactancia es una etapa vital para el desarrollo del bebé, ya que este recibe la mayoría de sus nutrientes a través de la leche materna. Es por ello que, durante este periodo, la madre debe prestar una especial atención a su alimentación y evitar consumir sustancias que puedan resultar nocivas para el niño. Por lo tanto, los expertos coinciden en la recomendación general de no beber alcohol durante la lactancia. 

No obstante, en este artículo abordamos algunas cuestiones para comprender mejor la relación entre el alcohol y la lactancia materna. Y sobre todo, para entender qué se puede y no beber durante esta etapa.

 

Beber cerveza durante la lactancia

En el periodo de lactancia se establece un fuerte vínculo entre la madre y el bebé. Esta conexión se crea en el plano emocional, pero sobre todo a nivel físico, ya que durante esta etapa el niño recibe su sustento directamente del pecho de su madre, del que extrae múltiples nutrientes.

Esto implica la necesidad de adoptar ciertas precauciones en lo referente a alimentación e, inevitablemente, respecto al consumo de alcohol. Durante los nueve meses que dura el periodo de gestación, los médicos son claros respecto a la relación con las bebidas alcohólicas: no se deben consumir durante el embarazo, ya que todo lo que ingiere la madre durante esta fase afecta directamente al desarrollo del feto. 

Si bien la lactancia es una etapa distinta, ya que el bebé se alimenta por sí mismo, sigue siendo un periodo en que el pequeño ingiere la leche que produce el cuerpo de su madre. Por lo tanto, si se bebe alcohol durante esta etapa, existe el riesgo de que este llegue al bebé a través de la leche materna.

 

Recomendación general: no consumir alcohol durante ese periodo

Atendiendo a la relación directa que existe entre el bebé y la madre durante la lactancia, la recomendación general es igualmente la de no consumir alcohol durante esta etapa, sobre todo durante la primera fase en la que el bebé se encuentra en sus primeros meses de vida. 

Es en este momento cuando el vínculo entre ellos es más fuerte, al igual que la necesidad de atención. Las tomas son más frecuentes, con un espacio de unas tres horas entre una y otra. En este período, tomar alcohol supone poner en riesgo la salud del bebé, ya que los efectos del alcohol permanecen en el cuerpo de la madre durante varias horas.

Una vez queda atrás esta primera etapa, el bebé comienza a alternar la leche materna con otros alimentos. En esta fase, las tomas comienzan a ser más espaciadas e, incluso, es frecuente que durante bastante tiempo muchas madres mantengan una única toma al día que se alterna con el resto de comidas.

Es en este momento cuando la madre puede plantearse consumir alcohol, siempre con muchísima moderación y teniendo en cuenta que transcurra el tiempo suficiente entre su consumo y el momento en el que dé de mamar al bebé. 

Para entenderlo mejor es conveniente conocer cómo actúa el alcohol en nuestro cuerpo. Se calcula que el alcohol suele tardar entre 30 y 90 minutos en llegar a la sangre y el proceso de eliminación de esta sustancia a una velocidad de 10 a 20 mililitros de alcohol por hora. Por lo tanto, importa tanto el momento en el que se tome como la cantidad que se beba, que ha de ser mínima, y se debería tomar únicamente si se sabe con total seguridad que en las horas posteriores el niño no va a necesitar la leche materna. Y por supuesto, hacerlo siempre con suma moderación y de forma ocasional.

 

Celestial SIN, la gama de cervezas sin alcohol con la que tocar el cielo - Loopulo

 

Lactancia y cerveza sin alcohol: un mundo de posibilidades

Una vez aclarada la relación entre lactancia y alcohol, ha llegado el momento de hablar de nuestra bebida insignia: la cerveza. Veamos si se puede beber cerveza durante la lactancia. Ante todo, es necesario recordar que el hecho de no poder consumir alcohol no implica que no podamos beber cerveza. Y es que, afortunadamente, cada vez son más las compañías que apuestan por ofrecer su versión 0,0% y sin alcohol. Tanto las grandes cerveceras que elaboran de forma industrial como aquellas que lo hacen de forma artesanal se han sumado a la tendencia de elaborar cervezas sin alcohol, las cuales son consideradas aptas para tomar durante la etapa de lactancia. 

Una de las últimas sin que ha salido al mercado es la de Stella Artois, que acaba de lanzar su lager sin alcohol con muy buena acogida por parte de los amantes de la marca belga. También son cada vez más las marcas que se animan a experimentar para ofrecer una alternativa distinta y repleta de sabor. Es lo que ha hecho San Miguel con su Magna Roja 0,0, una opción ideal para quienes deseen experimentar y probar referencias más curiosas.

 

Alcohol y lactancia materna, ¿se puede beber durante esta etapa? - Loopulo

 

Otra de las más especiales es la Mahou 0,0 tostada, una cerveza con carácter para aquellas mamás que deseen seguir explorando en el mundo de las sin alcohol durante la lactancia. Destacan también la Moritz 0,0 –la cerveza más antigua de Barcelona– y la Franziskaner Weissbier sin alcohol, que mantiene el sabor propio de las cervezas de trigo. Y a quienes gusten de una buena cerveza negra, no pueden perderse la portuguesa Super Bock Sin Alcohol Negra.

En definitiva, beber cerveza durante la lactancia es posible, siempre y cuando se elija la versión sin alcohol y, como veis, son múltiples las alternativas para probar e incluso experimentar. Por último, es necesario tener en cuenta que las cervezas etiquetadas como sin son aquellas cuyo volumen de alcohol es inferior al 1%. Por lo tanto, es aconsejable que antes de tomarla se lea atentamente la etiqueta nutricional para asegurarse de que se trata de una cerveza apta.

Cerveza Victoria, malagueña y exquisita desde 1928

Cerveza Victoria, malagueña y exquisita desde 1928

La cervecera inauguró su primera fábrica en el popular barrio malagueño El Perchel el 8 de septiembre de 1928, día de la patrona de la ciudad, de la que toma su nombre

 

Cerveza Victoria, una malagueña histórica

El nombre de Cerveza Victoria forma parte de la identidad de Málaga. El vínculo de la cervecera con la capital de la Costa del Sol se ha forjado a lo largo de casi un siglo de relación, cerca de diez décadas en las que la marca ha evolucionado de la mano de la propia ciudad.

La historia de esta cervecera malagueña se remonta a 1928, año en el que Victoria inaugura la que sería su primera fábrica en Andalucía. El día elegido para su estreno no es casual: sus puertas abren el 8 de septiembre, día en el que se celebra la efeméride de la Virgen de la Victoria, patrona de Málaga, de la que toma su nombre la bebida. Toda una declaración de intenciones por parte de sus fundadores, la familia Franquelo.

Cerveza Victoria, malagueña y exquisita desde 1928 – Loopulo

 

La ubicación elegida fue el popular barrio de El Perchel, uno de los más señeros de la capital. Su factoría arrancó con fuerza. Ya en sus primeros años logró una alta producción que le permitió distribuir su cerveza en toda la comunidad andaluza y en el vecino Marruecos. Maquinaria de primera, maestros cerveceros alemanes, más de ochenta trabajadores y una capacidad de producción diaria de 15.000 litros fueron el motor que dio impulso a esta primera sede.

 

Nuevos tiempos para la cervecera

Con el inicio de la Guerra Civil en 1936 llegó una de las etapas más complicadas por las que ha atravesado la compañía cervecera. En concreto, en Málaga, el periodo más difícil de la contienda duró un total de siete meses, lapso en el que la fábrica se vio obligada a cerrar sus puertas y a detener su producción. Ya en 1937, una vez finalizado el periodo más duro de la guerra en la ciudad, la fábrica logró reiniciar su actividad. Y lo hizo a pesar de un contexto poco favorable de aislamiento internacional en el que imperaban la escasez y la necesidad.

Aun así, la cervecera resurgió y consiguió sobreponerse a las consecuencias de la contienda. Pronto se convirtió en la única cerveza producida en Málaga y una de las escasas del sur de nuestro país. Es en esta época cuando aparece una de las imágenes más icónicas de la marca en el imaginario colectivo: el anuncio en el que se observa la imagen de un turista alemán típico de la época. El personaje luce ataviado con un sombrero mientras disfruta de su cerveza Victoria bien fría y se seca el sudor. En el diseño se puede leer el eslogan que, a día de hoy, continúa siendo su principal emblema: “Malagueña y exquisita”.

 

Cerveza Victoria, malagueña y exquisita desde 1928 – Loopulo

 

El boom turístico de los años sesenta en la Costa del Sol también dejó su impronta en la evolución de la cervecera. La época de bonanza trajo consigo una necesidad de expansión de la fábrica, que hubo de adaptar sus métodos de producción para adecuarse a la demanda del mercado y gustos del momento. Es a finales de esta década que, debido a la ampliación de la zona cercana a la fábrica, próxima al centro de la capital, la planta de producción se ve obligada a trasladarse. La fábrica que nacía en El Perchel cuatro décadas atrás se mudaba a unas nuevas instalaciones en un polígono a las afueras de la ciudad. Las excesivas dimensiones les obligaron a unos altos niveles de elaboración y renovación de maquinaria y, más adelante, trasladó la producción fuera de la ciudad.

 

 

La cerveza malagueña vuelve a la ciudad

No en vano, Cerveza Victoria siempre ha permanecido muy presente en la actividad de Málaga. A lo largo de todos estos años ha apoyado de forma habitual muchos de los eventos y festividades destacadas del ámbito local a través de la fórmula del patrocinio. Tampoco se le ha resistido el séptimo arte: en 2006 hacía aparición en ‘El camino de los ingleses’, película dirigida por el actor Antonio Banderas ambientada en la Málaga de los setenta.

Es en 2017 cuando tiene lugar otro de sus momentos históricos; en concreto, el 7 de septiembre de este mismo año, víspera del día de la Victoria. Coincidiendo con el 89 aniversario de su fundación, Cerveza Victoria recupera su actividad productora en Málaga y estrena su nueva y flamante fábrica, un moderno edificio situado en la avenida Velázquez, en el distrito oeste de la capital. La producción de esta malagueña histórica regresaba a su ciudad natal apostando con esta iniciativa por la producción local y cercana de la tradicional bebida malagueña. Las instalaciones ocupan un total de 3.700 metros cuadrados cuyo epicentro lo conforman la cervecería y la zona de envasado. Como novedad, además, proponen un amplio espacio para albergar y celebrar eventos.

 

 

Cerveza Victoria, malagueña y exquisita desde 1928 – Loopulo

 

Parte de la cultura de Málaga

Desde su regreso a su ciudad, Cerveza Victoria ha crecido como la espuma y vive su particular época dorada. La cervecera ha apostado firmemente por ser partícipe de la oferta de ocio y entretenimiento de la capital y crear comunidad en torno a la marca. De este modo, la fábrica de Victoria se ha posicionado como uno de los espacios más activos de la cultura malagueña con una agenda de lo más atractiva en la que tienen un especial protagonismo los conciertos. Por su escenario han pasado grupos y artistas destacados del panorama nacional, tales como Kiko Veneno, La Bien Querida, La Habitación Roja o El Kanka.

 

Kiko Veneno en concierto en la fábrica de Málaga – Loopulo

 

A nivel de producción tampoco han perdido el tiempo, pues han presentado nuevas referencias. En su fábrica organizan asiduamente catas y degustaciones, además de ofrecer visitas guiadas a sus instalaciones en las que los visitantes pueden conocer todos los secretos de esta “malagueña y exquisita”. Además de sus propios eventos, Cerveza Victoria ha continuado apoyando a otros eventos locales mediante su patrocinio.

 

Gama de cervezas Victoria – Loopulo

 

Pero con el ámbito local no acaba todo, pues Cerveza Victoria acaba de añadir a su lista de éxitos un último hito histórico: convertirse en la cerveza oficial de la Selección Española de Fútbol. Una nueva «Victoria» que se suma a las muchas que ha obtenido en estos casi cien años de vida. Para celebrarlo, siempre pueden brindar con una de las cinco referencias que actualmente tienen en el mercado: la tradicional, la sin alcohol, Pasos Largos, Marengo y Malacatí. Cada una con sus matices, pero siempre bien fresquita y, por supuesto, bien exquisita.

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