«Estamos muy ilusionados por volver a celebrar el Granada Beer Festival, lo vamos a dar todo»

«Estamos muy ilusionados por volver a celebrar el Granada Beer Festival, lo vamos a dar todo»

 

«Hemos ampliado el espacio par poder contar con el mismo aforo y contamos con un programa pensado para todos los públicos»

«Estamos trabajando mucho para que La Copa Mediterránea sea un campeonato asociado al GFB pero que tenga reconocimiento propio y de mucho que hablar»

«Las ferias son absolutamente necesarias para fomentar la relación de cerveceros y público. Y encima hay venta directa, lo que económicamente supone una ayuda»

«La cerveza artesana te da un plus: es una experiencia gastronómica y un modo de consumir diferente»

 

 

Entrevista a Eduardo Lara, cofundador de Granada Beer Festival

Los días 4 y 5 de diciembre el Granada Beer Festival celebrará su quinta edición tras el aplazamiento el pasado año a causa de la pandemia. El evento, que tendrá lugar en la Feria de Muestras de Armilla, vuelve con fuerzas renovadas para afianzar su posición como encuentro cervecero de referencia en el sur de España.

 

Ya habéis anunciado la vuelta del Granada Beer Festival para el próximo mes de diciembre. ¿Cómo tenéis planteado el evento?

Eduardo Lara: Con muchísima ilusión porque pueda volver a celebrarse. Sabemos que va a suponer un esfuerzo extra pero estamos convencidos de que va a merecer la pena, lo vamos a dar todo. Además es el puente de diciembre, que tradicionalmente la ciudad se ha llenado. Así que es un doble atractivo: el festival cervecero y disfrutar de la propia Granada.

 

Entrevista a Eduardo Lara, cofundador de Granada Beer Festival - Loopulo

 

¿Qué novedades nos puedes adelantar?

Eduardo Lara: La principal novedad es que vamos a hacer un esfuerzo para mantener el mismo aforo que en otras ediciones. Para ello, siempre cumpliendo con todas las medidas sanitarias vigentes y las que haya en el momento de la celebración, vamos a ampliar la superficie empleando todo el pabellón, que cuenta con más de cinco mil metros cuadrados, una altura al techo de nueve metros y una ventilación excelente. En suma a esto vamos a contar con una zona exterior.

 

¿Y respecto a las cerveceras?

Eduardo Lara: Sobre eso aún no te puedo adelantar cuáles son las que van a venir, aunque casi lo tenemos cerrado. Nuestra intención es poder anunciarlo todo y poner en venta las entradas a principios de octubre. Tenemos el objetivo, eso sí te lo puedo adelantar, de tener entre 180 y 200 cervezas diferentes. Este número corresponde tanto a las variedades que traen las cerveceras como a la barra de grifos rotativos, que va a volver a estar presente como en la edición de 2019. Se trata de una gran barra con 16 grifos en la que pueden participar las cerveceras que quieran con un concepto más variado y efímero: dura lo que dura uno o dos barriles pinchados, no es como los stands, que están fijos.

Esto lo hacemos con la intención de dar cabida a todas las cerveceras que quieran participar, que cada año afortunadamente crecen y estamos desenado acogerlas a todas.

 

Entrevista a Eduardo Lara, cofundador de Granada Beer Festival - Loopulo

 

¿Qué otras propuestas de animación habrá?

Eduardo Lara: Tenemos previsto actuaciones en directo, tanto de bandas como sesiones de DJ. También contaremos con animación infantil porque buscamos que sea un evento trasversal, al que también puedan acudir familias, y acoja a un sector de edad amplio.

A esto se suman las actividades del propio programa del festival: catas (con temáticas por estilo, maridajes…), talleres, conferencias con expertos y profesionales muy interesantes y reconocidos del sector, etc. Propuestas orientadas tanto al público general como más especializado.

Eso sí, todo tendrá que adaptarse a las medidas sanitarias, por lo que la gente podrá repartirse en mesas y sillas, que se van a multiplicar por dos o tres respecto a otras ediciones, para que no haya aglomeraciones.

Se trata de continuar con el legado de otros años pero buscando mejorar y dar un paso más para que la gente salga super satisfecha del festival, que es nuestro principal objetivo.

 

Además de todo esto, celebráis el quinto aniversario, que tuvo que postergarse el año pasado por la pandemia. ¿Hay algún extra especial por esta celebración?

Eduardo Lara: Bueno, estaba todo pensando para 2020 y la gran sorpresa eran las cervezas de aniversario, que ya se agotaron, así que la celebración va a tener que ser un poco diferente a como la planteamos en origen. Pero haremos un mural especial durante el festival y vamos a pasarlo muy bien. Hay ganas de celebrar que es lo que importa.

 

Para 2022 está prevista, además de una nueva edición del festival, la Copa Mediterránea, ¿no es así?

Eduardo Lara: Sí, este evento profesional lo teníamos programado a la par que el GFB 2020 pero también se tuvo que aplazar. Pero vamos a sacar la convocatoria en noviembre y va a ser muy chulo porque en Andalucía no se ha hecho nada parecido. Aparte queremos darle una amplitud más allá del tejido nacional.

Estamos trabajando mucho para que sea un campeonato que con el tiempo vaya asociado al GFB pero que tenga reconocimiento propio. Queda mucho por hacer pero va a ser algo que dará que hablar.

 

¿Qué importancia tienen este tipo de eventos para la reactivación del sector?

Eduardo Lara: Son súper importantes. En mi opinión, dentro de la cadena de valor de la cerveza artesana e incluso de la cerveza en general, somos una pieza que se ha demostrado clave. Por supuesto que la hostelería al final es el último eslabón, y obviamente las tiendas especializadas son fundamentales. Pero se ha demostrado que las ferias son necesarias. Son eventos en los que los cerveceros están presentes, hablan con su público, potencial o efectivo, y encima hay venta directa, lo que económicamente supone un plus para la cervecera.

Las ferias y festivales ayudan a que todo funcione mejor y se dinamice. Cuando alguien va a un evento y descubre una marca o elige una cerveza que ya conocía se establece y refuerza una relación con el cliente que no se consigue de otro modo. Y bueno, ya en un plano mucho más general se potencian las relaciones. Del GFB han surgido colaboraciones entre cerveceras, entre empresas, con otros profesionales…somos un punto de encuentro necesario.

 

Entrevista a Eduardo Lara, cofundador de Granada Beer Festival - Loopulo

 

Granada es un referente por sus ‘cañas y tapas’, pero ¿qué encaje tiene en este modelo la cerveza craft?

Eduardo Lara: A ver, siempre la cerveza artesana te da un plus. Es una experiencia gastronómica y un modo de consumir diferente. Te juntas con gente que le gusta este tipo de producto, vas a bares craft, hay una cultura alrededor de esto. La gente va probando cervezas, conociendo marcas y maridando de una forma más específica.

Queda mucho por hacer y esto no va a la velocidad que a mí me gustaría, pero sí que hay un cambio. Si echas la vista atrás, hace 7 u 8 años no tiene nada que ver. Ya hay una comunidad que consume y entiende la cerveza artesana como un concepto gastronómico. Además si quieres rascar un poco más, detrás de cada cerveza artesana hay una historia: una colaboración, un nuevo lúpulo, una pequeña fábrica que surge de este modo y que ha hecho tal cosa. Eso por no decir que actualmente tenemos unas cervezas de una calidad enorme, de un nivel altísimo y a la altura de cualquier país europeo.

A mí me encanta salir a tomar unas cañas, pero es otro concepto.

 

Cómo almacenar correctamente la malta para tu cerveza

Cómo almacenar correctamente la malta para tu cerveza

 

La malta es un alimento universal para cualquier tipo de microrganismo por lo que, si no se dan las condiciones adecuadas, puede ser invadida por bacterias, mohos o insectos. Los expertos de Intermalta Craft nos enseñan las claves para que esto no ocurra

 

Lo que debes saber para almacenar correctamente la malta para tu cerveza

Una de las claves para hacer buena cerveza es emplear ingredientes frescos y que ofrezcan todas sus posibilidades de sabor. Para ello, además de una correcta manipulación, es fundamental que los productos se conserven adecuadamente.

En el caso de la malta, no hay que olvidar que se trata de un alimento universal para cualquier tipo de microorganismo. Por esto, en los laboratorios se usa el agar de malta para realizar cultivos en placa.

Como explican desde Intermalta Craft, la empresa de referencia en maltas para el sector artesano en nuestro país, solo hace falta que se den las condiciones adecuadas para que la malta sea invadida por todo tipo de bacterias, mohos, levaduras e insectos ya que «tiene todos los nutrientes necesarios».

Por ello, estos especialistas insisten que la gran y única defensa que tenemos frente a estos ataques es que la malta permanezca seca. «Cualquier organismo necesita agua para su desarrollo. Debido a que la malta se ha secado durante la tostación, no hay agua ‘libre’ para que pueda ser utilizada para su crecimiento».

Este parámetro de agua disponible se refleja en el concepto de la actividad del agua (aW). Siendo la aW del agua destilada 1, cuanto menor sea esta magnitud menos agua libre (no ligada a estructuras moleculares) habrá y los microorganismos no podrán usarla para su desarrollo.

Así, las bacterias necesitan que aW sea mayor a 0,91 y los mohos 0,7.

La aW de una malta Pilsen (con una humedad menor al 6%) es inferior a 0,6. Este es el límite para que no pueda desarrollarse ningún tipo de microorganismo.

 

Preguntas frecuentes sobre la conservación de la malta

Para conocer un más sobre el tema hemos consultado con Javier Jiménez, responsable del proyecto de Intermalta Craft, que despeja las dudas más habituales sobre cómo se debe conservar este ingrediente.

 

Lo que debes saber para almacenar correctamente la malta para tu cerveza - Loopulo

¿Qué problemas puede generar en la malta un almacenaje incorrecto?

La malta, debido a esta baja actividad del agua, es muy higroscópica y absorbe la humedad del aire circundante.

Una vez que sobrepasemos el umbral del 0,7 en la aW, empezarán a desarrollarse mohos, que a su vez generarán agua (recordemos que cualquier organismo genera agua durante su crecimiento al necesitar energía). Cuando sobrepasemos el 0,9 ya habrá crecimiento bacteriano… En definitiva, que la malta será un banquete para cualquier ser viviente y dejará de sernos útil.

 

¿Qué pasa cuando se deteriora, se puede recuperar o hay que tirarla?

Depende de qué tipo de ataque tengamos y la magnitud del mismo.

Si lo que hemos sufrido es un ataque de insectos, la malta se puede tratar y volverá a ser utilizable. Solo hay que tener la precaución de utilizar un insecticida adecuado para la alimentación y cumplir con las dosis y los plazos de seguridad. Lo mejor es llamar a una empresa especializada en fumigaciones.

Si el ataque es microbiano (mohos, hongos, bacterias), bastará con retirar la malta afectada. Suele ser fácil pues la malta a retirar se verá húmeda y apelmazada.

 

¿Es necesario un espacio adaptado?

Por supuesto. La malta debe ser almacenada en un lugar seco, fresco y que no le dé directamente la luz solar. Creo que es obvio que tampoco debe estar infectado de insectos.

Si el saco de malta está cerrado y es impermeable (mejor con bolsa interior de plástico), bastará con estas precauciones.

Si la malta está expuesta directamente al aire, el local deberá estar acondicionado con temperatura menor a 12ºC o humedad inferior al 20%. Solo así se podrá garantizar una conservación superior a un mes.

También he mencionado que no le dé la luz del sol directamente. Esto es por el fenómeno llamado ‘asolado’. Cuando una superficie se calienta fuertemente por el sol, el aire de esa zona absorbe humedad. Además, se producen corrientes de aire dentro del recipiente y este aire caliente se desplaza a la zona ‘en sombra’ enfriándose y condensando la humedad sobre los granos de malta. En un saco de malta pequeño no hay mucho aire ni demasiado espacio para estas corrientes, pero cuanto mayor sea el recipiente y más aire haya, más fácilmente se puede producir este fenómeno. Es especialmente peligroso en silos de chapa, durante el verano, que no estén protegidos en la orientación sur-oeste.

 

Lo que debes saber para almacenar correctamente la malta para tu cerveza - Loopulo

 

¿Todas las maltas se deben almacenar igual?

Sí. Todas ellas son igual de nutritivas e higroscópicas. Cuanto mayor sea su humedad mayor actividad de agua tendrán y más cercano estará el límite de crecimiento de los microorganismos.

Podemos también decir que las maltas con colores más altos son más fáciles de conservar, no solamente porque suelen tener menor humedad, sino porque las melanoidinas que dan el color son sustancias de carácter ácido, y este menor pH limita el crecimiento de ciertos microorganismos.

 

¿Hay desconocimiento por parte de los cerveceros sobre este tema?

Desgraciadamente sí. Cuanto menor es la cervecería, el consumo de malta es menor y los tiempos de almacenamiento mayores. Además, puede que se tengan sacos abiertos, a medio utilizar. Puede que no se cuente con un lugar dedicado exclusivamente al almacenamiento o que no cumpla con las condiciones idóneas de temperatura y humedad. Y entonces pueden surgir los problemas comentados anteriormente.

 

Para ofrecer el mejor servicio a sus clientes, en Intermalta Craft cuentan con una línea abierta de consultas (consultas.intermaltacraft@intermalta.es) donde responden a cuantas dudas puedan tener cualquier cervecero, sea o no cliente. «Nos hace feliz si podemos aportar información y sumar conocimientos al sector», asegura Jiménez.

«La levadura es la gran marginada de la cerveza porque se desconoce su potencial»

«La levadura es la gran marginada de la cerveza porque se desconoce su potencial»

 

«Se trata de entender que una levadura no solo vale para un tipo de producto. Si la conoces y la exprimes bien, puedes sacarle mucho más provecho»

«Con la revolución del craft los cerveceros deben darse cuenta de todo lo que ofrece este producto y cómo afecta al resultado final»

«En Lallemand tenemos el compromiso de sacar cada año productos nuevos, tanto en nutrientes como microorganismos»

 

Entrevista a Joan Montasell, Technical Sales Manager en Lallemand Brewing

Joan Montasell es Technical Sales Manager de Lallemand Brewing en España y Portugal. Desde esta empresa líder del sector da soporte a las fábricas de cerveza (entre otras bebidas) en la aplicación de levaduras y bacterias, además de soluciones de AB Vickers y Siebel Institute of Technology.

El pasado 15 de septiembre impartió una ponencia sobre nuevas tendencias cerveceras en el V Brew Master donde abordó aspectos muy interesantes de esta área aún bastante desconocida de la producción.

 

Entrevista a Joan Montasell, Technical Sales Manager en Lallemand Brewing - Loopulo

 

El pasado 15 de septiembre participaste en el quinto congreso Brew Master con una ponencia sobre ‘Nuevas tendencias en la cervecería artesanal. ¿Cuáles fueron los principales puntos que se trataron?

Joan Montasell: Pues la ponencia ha versado sobre tres de las principales tendencias que vive el craft en la actualidad: la producción de cerveza sin alcohol en el mundo craft; el potencial de las cofermentaciones, entendiendo por estas el uso de dos cepas distintas en una misma fermentación para lograr objetivos concretos. Esta es una práctica que se está extendiendo desde hace al menos dos años, no solamente en cerveceros de España sino también a nivel internacional y está dando buenos frutos, tanto para cervezas lupuladas, ácidas, etc.

Otra rama ha sido la producción de cervezas ácidas, tanto con el uso de bacterias como con levaduras no saccharomyces, que son otras menos convencionales, abordando su potencial en la cervecería.

Y el último punto que por tiempo no pude tratar pero que formaba parte de la ponencia, era la importancia de los nutrientes, entendiendo estos como el valor nutritivo que aportan las levaduras y su empleo para lograr objetivos como, por ejemplo, alcanzar niveles de alcohol muy altos en cervezas ‘duras’ o prevenir problemas como las fermentaciones paradas. También se emplean para optimizar los procesos de fermentación, que sean más rápidos y eficientes. E incluso mejorar el perfil organoléptico de la cerveza resultante.

 

En Lallemand estáis muy especializados en el desarrollo, producción y comercialización de levaduras, ¿no es así?

Joan Montasell: Sí, el foco principal son las levaduras y bacterias, en las cuales Lallemand es un líder global, no solo en cervecería, también en vinos y otras industrias. Pero también trabajamos en la producción de nutrientes, que es algo menos conocido pero que es esencial en las fermentaciones. Además en Lallemand cubrimos la parte de coadyuvantes tecnológicos, que no son ingredientes en sí, pero son productos que ayudan a optimizar procesos o a obtener mejores resultados.

 

En lo referente a visibilidad, el lúpulo es sin duda el gran protagonista en el craft, un espacio que va cediendo progresivamente a la malta. ¿Qué lugar ocupa la levadura?

Joan Montasell: Pues es la gran marginada (risas). Realmente tiene un potencial muy grande, pero como no se conoce bien aún lo que puede portar una levadura en una cerveza, está bastante ninguneada. Se sabe que hace el gas, el alcohol y da algo de aroma, pero más allá de esto no se sabe muy bien qué puede aportar. Y realmente con la revolución del craft los cerveceros deben darse cuenta de todo lo que ofrece este producto y cómo afecta al resultado final. No solo las levaduras que tenemos ahora, sino las nuevas que aún están por venir.

 

Entrevista a Joan Montasell, Technical Sales Manager en Lallemand Brewing - Loopulo

 

¿Qué nos puedes adelantar sobre estas nuevas levaduras?

Joan Montasell: Hay varias cosas interesantes que habría que comentar. Una es, por ejemplo, la interacción del lúpulo con la levadura. Esto, que es lo que se conoce como biotransformación, está empezando a tener cierta relevancia ahora. Al final es cómo una levadura puede interactuar con el lúpulo, liberando aromas que anteriormente no se tenían en cuenta pero que pueden mejorar a nivel aromático una cerveza.

También, como te he comentado que hemos tratado en el congreso online, el uso de levaduras no saccharomyces. Porque siempre estamos hablando de las saccharomyces pastorianus, que son las levaduras lager, pero todo el universo de los no saccharomyces es muy desconocido en el mundo cervecero (no tanto en el vino).

Otro punto es cómo sacar el máximo provecho a una levadura, porque hay algunas clásicas, que siempre han estado ahí y que por ello pueden resultar ‘aburridas’, pero si les das una vuelta te pueden aportar muchos beneficios. Por ejemplo nosotros tenemos una levadura para refermentar en botella, que al final es generar gas dentro de un recipiente y no tiene nada de ‘sexy’, pero puede ofrecer un interesante aporte a la producción de cervezas sin alcohol, puede servir para estabilizar, o nos puede ayudar a hacer cervezas achampañadas…hay muchas opciones. Al final se trata de entender que una levadura no solo vale para un tipo de producto. Si la conoces y la exprimes bien, puedes sacarle mucho más provecho.

 

¿Y ha aumentado el interés por las levaduras?

Joan Montasell: Sí, ha aumentado, pero queda mucho camino por recorrer. En Lallemand tenemos el compromiso de sacar cada año productos nuevos, tanto en nutrientes como microorganismos. Buscamos no sacar levaduras ‘normales’, sino innovadoras y acorde a las necesidades del mercado, que como sabemos en el craft evoluciona rápido y hay que ir ofreciendo continuamente nuevas propuestas.

 

¿Nos puedes adelantar algo en lo que estéis trabajando?

Joan Montasell: Ahora mismo no porque aún es confidencial, pero en 2022 van a venir nuevos lanzamientos. Y ese el camino.

 

 

 

Cervezas y quesos: cómo maridarlos correctamente

Cervezas y quesos: cómo maridarlos correctamente

 

La gran versatilidad y variedad de esta bebida la convierten en una compañera de viaje idónea para lácteos frescos, madurados y curados de todas las nacionalidades

 

Cerveza y queso, un maridaje que enamora

Aunque suele relacionarse habitualmente con el vino, el maridaje de cerveza y queso es una de las propuestas más interesantes, versátiles y deliciosas que ofrece la gastronomía.

Hay que tener en cuenta que estos productos tienen mucho en común: se trata de dos elaboraciones fermentadas con numeroso aromas, texturas y matices que, combinadas, pueden dar lugar a una explosión de sabores.

 

Cerveza y queso, un maridaje que enamora - Loopulo

 

Pese a que el concepto de maridaje actual implica una unión de carácter gourmet, lo cierto es que el vínculo de cervezas y quesos se remonta a hace muchísimos años atrás. Prueba de ello son los monasterios de la Edad Media, donde los monjes elaboraban cervezas y quesos como base de su dieta diaria y de su economía, ya que formaban parte de los artículos que vendían.

También las familias se sustentaban de esta combinación en las granjas. No en vano, durante esos años era muy común en Inglaterra el conocido como ‘almuerzo del labrador’ (‘ploughman’s lunch’ en inglés), que consistía en una comida fría con un trozo de queso (habitualmente cheddar, stilton u otra variedad local), encurtidos, pan y mantequilla, acompañada, como no podía ser de otra manera, de una buena pinta. A sabiendas o no, la melodía de sabores era tan acertada que esta propuesta sigue sirviéndose actualmente en muchos pubs ingleses.

 

Maridaje por estilos

Y es que como hemos dicho, la gran baza que presenta la cerveza en relación al queso es sin duda la versatilidad. No solo por la enorme cantidad de variedades totalmente diferentes que existen de cerveza, sino por las igualmente numerosas subcategorías dentro de estas. Así, las posibilidades de maridaje de una IPA, no será igual a las de una American IPA, o una IPA Especial, dentro de la cual encontramos Belgian IPA, Black IPA, Brown IPA, Red IPA, Rye IPA o White IPA. Eso se traduce en un cosmos de aromas, sabores y matices que pueden casar con el igualmente infinito universo de los quesos.

Otra ventaja es que, por lo general, la cerveza no suele ser ácida (salvo, obviamente, las Sour) lo que permite disfrutar sin estridencias del sabor del queso. De igual modo, su carbonatación lleva al paladar a captar mejor cada sabor del alimento, limpiándolo para un nuevo bocado.

 

La experiencia gastronómica

No obstante, como en cualquier maridaje, gastronómico o no, no todo vale. Hay que elegir bien a las parejas para que saquen lo mejor del otro, logrando sabores que armonicen y no se solapen.

Habitualmente lo más indicado para ello es tener en cuenta el principio de intensidad-complejidad a la hora de maridar queso y cerveza. Esto significa que la unión vaya por grado de complejidad: Suaves con ligeras, medios con medias y maduros con complejas. No obstante, como suele decirse ‘quien no arriesga, no gana’, y una de las partes más divertidas de esta propuesta gourmet pasa por experimentar y dejarse llevar ya que, junto a los sabores, siempre entran en juego los momentos.

Otros aspectos más técnicos a considerar son la temperatura de servicio, tanto de la cerveza como del queso, y la presentación. Como asegura Randy Mosher en su libro Tasting Beer: «Como en cualquier experiencia gastronómica, la propia manera de colocar y presentar puede marcar la diferencia entre una experiencia ordinaria y otra extraordinaria».

También hay que tener en cuenta que, si vamos a probar varias propuestas, siempre deberemos empezar por los más suaves e ir subiendo la intensidad.

En definitiva, como apuntan desde Arriaca, una de las craft españolas que más apuesta realizan por el maridaje gastronómico:

«El objetivo perseguido en el maridaje perfecto es sencillo: poder disfrutar, alalimón, de un plato o producto y de una bebida sin perder ni un ápice de sabor en la mezcolanza de ambas. Y como es lógico, no todos los alimentos casan con cualquier cerveza».

 

Cerveza y queso, un maridaje que enamora - Loopulo

 

Quesos frescos y suaves

Los quesos como el de Burgos, la Mozzarella, el Mascarpone, el Mató o el Feta, combinan bien con cervezas como como las Witbier, Hefeweizen o Lager. No obstante, esta última debe tener carácter dentro de su variedad, y apostar por cervezas cítricas, con notas florales y un aroma a lúpulo, como la Arriaca RUBIA, que posee además un equilibrado malteado en boca y es refrescante y ligera.

Otra opción interesante para maridar estos quesos son las Lambic, ya que su acidez y toque frutal intensifican el sabor de los lácteos referidos.

 

Quesos curados y de intensidad media

Los quesos curados como el Manchego, Gouda, Cheddar o Parmesano destacan por sus sabores de intensidad media, por lo que van muy bien con cervezas lupuladas, que limpian y refrescan el paladar.

En el caso de la Arriaca IPA, se trata de una cerveza de fermentación alta con marcado carácter a lúpulo. Su complejidad, notable cuerpo y cremosidad crean una bebida perfecta para combinar con quesos fuertes, a los que aporta dinamismo y realza los sabores gracias a sus aromas cítricos, sobre todo a pomelo y mandarina, notas herbáceas, florales y matices afrutados.

Además, Arriaca IPA ha obtenido el Premio ABC a la mejor IPA española 2016 en Madrid, medalla de plata en el Dublin Craft Beer Cup 2016 y medalla de bronce en el World Beer Idol 2016 y de plata en 2020 en Praga.

Otra opción es apostar por cervezas con maltas tostadas, como la Porter o Old Ale, que irán genial con propuestas maduradas y aromáticas.

 

Cerveza y queso, un maridaje que enamora - Loopulo

 

Quesos cremosos y azules

El aroma y la untuosidad de quesos como el Camembert, el Brie o la Torta del Casar van muy bien con cervezas tipo Saison y Flanders (Red y Brown). También son interesantes las Session. Entre ellas no hay que perderse la Arriaca SESSION IPA, refrescante, ligera de alcohol y con agradables aromas a lúpulo que le valieron la medalla de oro española en los World Beer Awards 2017 en Londres, y que también va a la perfección con quesos especiados y picantes.

 

Cerveza y queso, un maridaje que enamora - Loopulo

Gorgonzola

Si se sube el nivel con propuestas como el Gorgonzola, hay que hacer lo propio con la bebida, por lo que una Barley Wine o una Arriaca IMPERIAL RUSSIAN STOUT, serían compañeras ideales. Hay que tener en cuenta, además, que esta es una cerveza negra de alta graduación, con matices torrefactos de café y chocolate negro y notas de vainilla, madera y frutos negros, que compensan el intenso sabor del queso y aportan interesantes equilibrios. También tiene premios como la medalla de oro en su categoría y el Primer Premio Absoluto sobre todas las categorías en el World Beer Idol 2017 en Praga, entre otros.

 

Roquefort, Cabrales y Stilton

Por su parte Roquefort, Cabrales, Stilton también van perfectos con las Stout intensas y tostadas.

Para quienes quieran opciones más arriesgadas y llenas de matices, una IMPERIAL RED IPA como la de Arriaca, ganadora del bronce en Barcelona Beer Challenge 202, sería ideal ya que su fuerte carácter maltoso y frutos rojos se equilibra con el sabor a lúpulo propio de las IPA. Esto la convierte en una cerveza de trago fácil, en la que sus 8,5% de alcohol pasan desapercibidos.

Lo mejor es designar el elemento principal, bien sea el queso o la cerveza, y buscarle un compañero/a ideal según sus características. A partir de ahí, a disfrutar.

«Cuando empezamos hace 15 años no había puntos de venta, no había distribución, pero sobre todo no había bebedor»

«Cuando empezamos hace 15 años no había puntos de venta, no había distribución, pero sobre todo no había bebedor»

 

«Actualmente hay cervezas aquí en España que pueden tener la cabeza bien alta en cualquier foro. Y ese es el camino»

«Una de nuestras muchas anomalías es que no exportamos, nuestra producción se vende a nivel nacional y, cada vez más, local»

«La constante búsqueda de novedades está bien por un lado, pero en algún momento se acabarán los nombres o los diseños de las latas»

 

 

Entrevista Andrew Dougall - Loopulo

 

Entrevista a Andrew Dougall, fundador de Cerveza DouGall’s

Corría el año 1997 cuando por Andrew Dougall dejó su Inglaterra natal para instalarse en España atraído por el clima, la gente y la gastronomía. Sin embargo, algo fallaba en esta ecuación de éxito: la cerveza. Dougall llevaba ya 25 años disfrutando de la buenas birras británicas y al menos cinco años enamorado del lúpulo americano, por lo que, lejos de conformarse, decidió comenzar a elaborar sus propias recetas. Este fue el germen de DouGall’s, que desde Liérganes, en Cantabria, y junto a Kike Cacicedo, se ha convertido en un referente del craft español tanto por su carácter pionero como por la calidad de sus propuestas.

 

Acabáis de cumplir 15 años, ¿qué balance haces de este tiempo?

Andrew Dougall: En este tiempo ha cambiado muchísimo el sector. Yo empecé a hacer esto porque no había cerveza craft, y ahora en España tenemos una gran variedad y calidad. No tenemos que envidiar a nadie. Al menos a nivel europeo hay cervezas aquí que pueden tener la cabeza bien alta en cualquier foro. Y ese es el camino.

En cuanto a nosotros el cambio también ha sido radical. Empezamos siendo una ‘fabriquita’ con una producción de 400 litros y no sé si el primer año haríamos 8.000 litros o algo así. Y ahora somos un equipo de 11 personas haciendo mucha más cantidad de cerveza y, sobre todo, de mucha más calidad, que es lo más importante.

 

Entrevista Andrew Dougall - Loopulo

 

¿Estáis viviendo ahora vuestro mejor momento?

Andrew Dougall: Bueno, ahora mismo estamos a punto de empezar la ampliación de la fábrica. Bueno llevamos dos años a punto…pero parece ser que ahora está todo aprobado y vamos para adelante porque la financiación está preparada desde 2019, que hicimos el crowdfunding. Ya es esperar a que nos lleguen los equipos y termine la construcción de la nave, que es modular y no va a haber mayor problema.

 

Entonces, ¿hasta que no esté lista la fábrica no crees que vayáis a estar ‘a tope’?

Andrew Dougall: Es probable, pero desde luego no nos vamos a aburrir. Este es un proyecto que está vivo, como todas las fábricas. Siempre hay mejoras, cosas que optimizar en la producción y que redundan en la calidad del producto, que es la meta que todos buscamos.

 

Acabas de recibir en el BBF 21 el premio Steve Huxley a tu trayectoria cervecera. Con todos los reconocimientos que llevas ya a tus espaldas, ¿te ha hecho especial ilusión este premio o te has llegado a acostumbrar?

Andrew Dougall: No, no, a esto no me acostumbro (Risas). Además Steve era amigo y era un tío muy gracioso, aparte de todo lo que ha hecho para la industria aquí. Como dije al recoger el reconocimiento, acepto este premio en nombre de la fábrica y de todo el equipo de Dougall’s. Porque si es a título personal, es el tipo de premio que te dan si piensan que no vas a llegar al año que viene (Risas). Yo creo que esto le haría mucha gracia a Steve, además. Pero bueno, es un honor y nos emocionamos mucho.

 

Entrevista Andrew Dougall - Loopulo

 

Durante la época más dura de la pandemia habéis exportado a China, ¿pensáis seguir explorando el tema de la distribución internacional?

Andrew Dougall: Esto fue una cosa que nos llegó por medio de un amigo de un amigo y nos vino en un momento bueno. Pero una de nuestras muchas anomalías es que no exportamos. La producción nuestra, que el año pasado rondó los 350.000 litros, se vende exclusivamente a nivel nacional, y cada vez más local. Y eso que en Cantabria no hay tanto bar especializado en craft. Estamos consiguiendo estar en bares «normales», de manera más democratizada, y en nuestra opinión eso es bueno porque demuestra que el mercado se está abriendo a un producto que no les era familiar, que era el problema que teníamos los que empezamos: no había puntos de venta, no había distribución, pero sobre todo no había bebedor. Hace dieciséis años había cervezas belgas y Guinness, y ese era el alcance de la cerveza «rara». Y ahora el mercado está creciendo, la gama de cervezas y el número de fábricas sigue aumentando, que es muy bueno, pero sobre todo el consumidor no es exclusivamente el craft convencido.

 

¿Estáis trabajando en nuevas especialidades?

Andrew Dougall: Parte el problema que tenemos con nuestra capacidad de producción es que no hay hueco para hacer novedades. La mitad de la producción de la fábrica ahora son dos cervezas, 942 e IPA 4, que se pelean por los porcentajes. En cuanto metamos una novedad, no podemos alcanzar la producción de catálogo fijo y hay clientes que se pueden quedar algo cabreados…(Risas)

De todos modos esa constante búsqueda de novedades está bien por un lado, pero en algún momento se acabarán los nombres o los diseños de las latas. Todos los juegos fáciles de palabras con lúpulo se usaron en los primeros 2 ó 3 años y ahora estamos donde estamos (Risas). Pero en serio, yo cuando vuelvo a Inglaterra, busco los puntos fijos, esas cervezas que conozco de toda la vida. No sé si es algo propio de la edad, pero aunque intento probar cosas nuevas, me gusta la idea de lo tradicional.

 

¿Qué retos os planteáis más allá de la ampliación de la fábrica?

Andrew Dougall: ¿Al margen de llegar al año que viene? (Risas) Pues mira, ahora vamos a tener un taproom, que nunca hemos tenido. De hecho es gracioso porque nos han nominado al mejor taproom durante algunos años pero lo cierto es que nunca lo hemos tenido como tal, era gente que llegaba hasta la fábrica y ya está. Así que ahora vamos a montar un bar con restaurante para poder recibir a la gente en condiciones. Además vamos a tener una huerta para alimentar este bar, con un concepto de economía circular que incluye la reutilización de los residuos y es nuestro pequeño granito de arena para lo que viene.

Y también esperamos que podamos volver a viajar, que nos encanta. Coger la carretera y ver a los amigos que tenemos por ahí abandonados, que son muchos. Este año mucha gente ha hecho el esfuerzo de acercarse para vernos y queremos hacer lo mismo en cuanto esto se termine de aclarar.

 

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